El nuevo ministro de Comunicación e Información, Miguel Pérez Pirela, junto con sus nuevos viceministros Johan Briceño, Gustavo Villapol y Alberto Alvarado. Fotografía: Instagram / @mincomunicacion_ve.
Carlos Carrasco es periodista y profesor en la UCV y la UCAB. Ha sido consultor para agencias multilaterales como el PNUD, la OIT y la CEPAL.
Guacamaya, 5 de febrero de 2026. Ante una nueva coyuntura que atraviesa el país, luego del pasado 3 de enero, uno de los primeros cambios que se pueden observar en el Gobierno “encargado”, se trata del Ministerio del Poder Popular para la Comunicación y la Información (Mippci). Desde el 16 de enero, se ha presentado una serie de nombramientos con los que, en correspondencia con un “Plan Básico Legislativo” que contempla 29 proyectos de ley, se busca generar una nueva narrativa de gestión ante la ciudadanía.
Hay nombramientos que sugieren una descentralización de las comunicaciones, así como también una marcada tendencia a la comunicación digital y a la lógica de la guerra comunicacional. Sin embargo, hay otros nombramientos que parecen privilegiar una línea más dura. Esto abre interrogantes y genera contradicciones.
Para entender mejor qué se puede esperar, a continuación, se realiza un breve repaso por las nuevas figuras del Ministerio del Poder Popular para la Comunicación y la Información bajo la gestión de la presidenta (e), Delcy Rodríguez.
El nuevo ministro, Miguel Pérez Pirela
El primer nombramiento que se puede mencionar es la designación de Miguel Pérez Pirela como nuevo ministro de Comunicación y la Información. Se trata de un perfil reconocido entre las figuras del chavismo por ser director y fundador del portal de noticias y análisis La Iguana TV, así como por ser el conductor del programa “Cayendo y Corriendo” en VTV. Asimismo, en tiempos más recientes, Pirela ha sido el conductor del programa “Desde Donde Sea”.
A pesar de su activismo, Pérez Pirela también ha tenido momentos de crítica al chavismo. Por ejemplo, en el año 2015 durante una transmisión Cayendo y Corriendo en VTV, señaló que la “Revolución Bolivariana” debía sumir los gravísimos errores comunicacionales y reclamaba que la comunicación 2.0 no existe, o se sostiene únicamente en el posicionamiento de etiquetas en Twitter y no en la generación de contenidos en portales web (Este comentario era en referencia a la victoria de la oposición en las elecciones legislativas de 2015). Incluso señalaba que no existía un solo portal oficial que estuviera entre los 100 primeros del ranking mundial. Justamente de esta época, se pueden ubicar frases célebres como “Basta con el juego de las sillas. Ministros que pasan a otros ministerios, de allí a gobernaciones, luego a alcaldías y después a diputados”.
En 2020, Pérez Pirela también fue una figura que hizo comentarios críticos sobre la “Ley Antibloqueo” o sobre la gestión del gobernador del Zulia, Omar Prieto. De igual manera, cuestionó los objetivos y el tiempo de existencia de la Asamblea Nacional Constituyente, así como la necesidad de refrescar las personalidades dentro del alto gobierno.
El último gran acto público de Pérez Pirela, antes de este nuevo cargo, se puede ubicar en noviembre de 2025 durante la Feria del Libro de Venezuela, donde presentó su libro “Papeles de política”, que es una compilación de publicaciones periodísticas desde 1999 hasta 2025, donde desarrolla la idea de la guerra comunicacional.
Un joven, pero viejo conocido, Gustavo Adolfo Villapol Ríos
Pero no solo se trata de Pérez Pirela; en la Gaceta Oficial 43.299 se señala una serie de nuevos nombramientos. Por ejemplo, Gustavo Adolfo Villapol Ríos fue designado como Viceministro de Gestión Comunicacional. Villapol es el director del semanario “Cuatro F“.
Durante el año 2025, Gustavo Villapol fue reelecto como diputado del estado Miranda por la lista del PSUV. Por otro lado, también ha tenido una faceta como divulgador, ya que en el año 2023, en el marco de la Feria Internacional del Libro de Venezuela (Filven 2023), presentó su libro “Los amos del significado”, donde realiza un análisis histórico de los medios de comunicación en Venezuela y plantea los desafíos para la construcción de una contracultura en el espacio digital con tecnologías, plataformas y conocimientos propios.
Si bien no se trata de una figura con visibilidad nacional, Villapol no es un recién llegado al ministerio ni a las comunicaciones del gobierno. Anteriormente, ya había trabajado como viceministro de Redes Sociales del Mippci; coordinador de proyectos en Alba Ciudad 96.3 FM; miembro principal en la Comisión Presidencial del Poder Popular; coordinador de políticas públicas en el Ministerio del Poder Popular para la Cultura.
Hernán Canorea, el nuevo presidente de Venezolana de Televisión (VTV)
El anterior ministro de comunicación, Freddy Ñáñez, también desempeñaba el cargo de presidente de Venezolana de Televisión (VTV). Sin embargo, las designaciones de Delcy Rodríguez rompen con esta concentración.
En ese sentido, el periodista Hernán Canorea fue designado nuevo presidente de Venezolana de Televisión (VTV). Antes de este cargo, se desempeñaba como jefe de la Oficina de Gestión Comunicacional del Ministerio de Relaciones Interiores, Justicia y Paz bajo la administración de Diosdado Cabello.
También, Hernán Canorea es productor del programa “Con el Mazo Dando” conducido igualmente por Diosdado Cabello. Anteriormente, fue jefe de prensa de la Asamblea Nacional (AN) cuando Cabello presidió el hemiciclo entre 2012 y 2016.
Un aspecto destacable de su gestión en el Ministerio de Relaciones Interiores se trató de los Encuentro de Formación Comunicacional Revolucionario del Cuerpo de Policía Nacional Bolivariana. Estos consistieron en un ciclo de talleres y conversatorios, en el que también participaron ponentes como Ibesmar Jiménez, Miguel Pérez Pirela y Michel Caballero.
Otros nombramientos y sus recorridos
Una designación importante: Alberto Rafael Alvarado Galiz, nuevo viceministro de Planificación y Estrategia Comunicacional. Antes de este cargo, Alvarado Galiz había sido electo diputado principal del PSUV por el estado Falcón. También se ha desempeñado como profesor en la Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM). Igualmente, dentro del PSUV, ha ejercido el cargo de agitación, propaganda y comunicación a nivel del estado Falcón.
Otra vieja conocida, se trata de la periodista Isbemar Jiménez, quien vuelve como ejecutiva de la compañía anónima Radio Nacional de Venezuela (RNV). Jiménez es una de las figuras con mayor trayectoria en estos nuevos nombramientos. Anteriormente, ha sido viceministra del Mippci y secretaria del VI Vértice de la Comunicación y Cultura de la Gran Misión Venezuela Mujer. También ha conducido el podcast “Aquí Entre Nos” en ANTV Venezuela.
En el año 2024, Isbemar Jiménez apoyó la reforma de la Ley de la Comunicación Popular en la Asamblea Nacional. Se puede ubicar publicaciones, donde sale con el colectivo de comunicación popular digital “Prende la Radio” del municipio Sucre.
Por otro lado, se puede mencionar el nombramiento de Johan Harris Briceño Bermúdez como nuevo viceministro de Comunicación e Información del Mippci. Anteriormente, Briceño se desempeñaba como periodista y vicepresidente del portal La Iguana TV.
Primeras lecturas y expectativas
Según afirmaba Delcy Rodríguez, el pasado 14 de enero, Venezuela atraviesa un nuevo momento político. De igual manera, Jorge Rodríguez, ya decía para el 5 de enero en la instalación del nuevo periodo de la Asamblea Nacional que, si habían fallado en el ejercicio de sus funciones, que pedían disculpas. Sin embargo, la interrogante es cómo se traduce esto en la práctica dentro del contexto de las comunicaciones.
En las primeras declaraciones de Pérez Pirela ante los nombramientos de los nuevos viceministros, elogiaba su talento, visión fresca y compromiso con la comunicación. Además, calificaba a su equipo como “jóvenes intelectuales”. Es decir, se podría inferir un interés por parte del Gobierno en formar un equipo técnico para las comunicaciones.
No obstante, la designación de figuras como Isbemar Jiménez y Hernán Canorea sugiere un viraje hacia posiciones más radicales, lejos de la “visión fresca” o la instalación de un nuevo momento político. Además, en función del “Plan Básico Legislativo” presentado por la Asamblea Nacional, la gestión de una institución como el Mippci puede ser clave para proyectos de ley como la Ley de Ciberseguridad; la Ley de Propiedad Intelectual; la Ley de Telecomunicaciones; o la Ley de Derechos Digitales.
Además, hay nombramientos pendientes que merece la pena hacer seguimiento, ya que dentro del Mippci, se supervisan entes descentralizados como Fundación Ávila TV, Fundación Correo del Orinoco, Fundación Premio Nacional de Periodismo (FPNP), Fundación Televisora Venezolana Social (TVES), Agencia Venezolana de Noticias, Servicio Autónomo Imprenta Nacional y Gaceta Oficial, Circuito Radial Mundial, la Radio del Sur, entre otros.
Por otro lado, no hay que olvidar que Delcy Rodríguez también fue ministra de comunicaciones. El Mippci como institución sirvió de plataforma para impulsar la trayectoria política de Rodríguez a inicios de la gestión Nicolás Maduro; así que, sin lugar a duda, ella debe entender su importancia.
Sin embargo, hasta ahora no se evidencian cambios significativos. Aunque se puede mencionar el regreso a X (antiguo Twitter de figuras del gobierno) y la creación de la cuenta de Miraflores al Momento (@AlMomento_M ), que guarda una similitud con la cuenta de la Casa Blanca (@RapidResponse47) en cuanto a su objetivo. De igual manera, en la Gaceta Nº 43.288, se crea el Programa Nacional de Formación en Comunicación con las menciones en Comunicación Política, Comunicación Popular, Comunicación Digital y Gestión de Comunicación. En la práctica, todavía se desconoce cómo este programa se ejecutará y cuáles serán sus implicaciones.
Todavía no termina el mes de enero y resulta apresurado sacar conclusiones. Pero si se toman las palabras de Jorge y Delcy Rodríguez como ciertas, se esperarían cambios más sustanciales.
Un buen gesto de cambios sustanciales sería la excarcelación de todos los periodistas y trabajadores de la prensa, la inclusión de voces opositoras en la programación de los medios públicos, el desbloqueo de sitios web informativos, la derogación de leyes contraria a la libertad de expresión o al menos su revisión, especialmente la Ley Constitucional contra el Odio; y la Ley contra el Fascismo, Neofascismo y Expresiones Similares; así como también, la construcción de una narrativa que no apele al detrimento de los adversarios políticos. Hay oportunidad para ofrecer algo diferente, pero deben existir muestras claras de voluntad política real.







