La narrativa apunta a una serie de reformas institucionales y jurídicas diseñadas para garantizar la justicia social, la estabilidad económica y la transparencia electoral.
La presidenta encargada de Venezuela cierra una agenda cargada de encuentros bilaterales —con la ONU, el FMI, el BID y el Banco Mundial— antes de verse este martes con Donald Trump, mientras Rusia mantiene contactos paralelos con la delegación venezolana y Brasil reclama elecciones en el país.
El panorama general sugiere una reconfiguración industrial orientada a recuperar la capacidad de producción nacional y estabilizar la economía del país.
