Venezuela vive un momento de redefinición profunda de su industria petrolera y de su inserción económica internacional. La suspensión y revisión de contratos firmados en años recientes, el aumento de las exportaciones tras la flexibilización de sanciones, el interés renovado de grandes compañías energéticas y los acercamientos diplomáticos con Estados Unidos, Europa y actores regionales configuran un nuevo escenario para el país. Bajo la conducción de la presidenta encargada Delcy Rodríguez y con Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) como eje operativo, Caracas intenta recuperar producción, financiamiento e inversiones, mientras informes de Reuters y otras agencias destacan que el rumbo definitivo dependerá de la estabilidad política, la seguridad jurídica y la evolución de las relaciones con la administración de Donald Trump.
Este diálogo se produce en el marco del Programa para la Paz y la Convivencia Democrática, una iniciativa lanzada por la presidenta encargada Delcy Rodríguez el 23 de enero de 2026 que busca consolidar estabilidad social, política y económica en el país a través del fomento del entendimiento, la escucha y el acuerdo entre sectores diversos de la sociedad. Diversos actores de la sociedad venezolana —académicos, empresarios y escritores— se reunieron en un foro sobre entendimiento, estabilidad y cambio político para debatir la necesidad de reconciliación y construir un futuro compartido. El encuentro fue organizado por la Cátedra Libre Democracia y Elecciones, en cooperación con el Instituto de Transiciones Integrales (IFIT) y la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Central de Venezuela.
La rueda de prensa tuvo lugar en el hotel JW Marriott de Caracas, ubicado en el sector empresarial de El Rosal, en ese establecimiento se hospedaje la delegación diplomática estadounidense que se encuentra en Venezuela encabezada por Laura Dogu. Desde alli, Enrique Márquez fijó posición sobre la renuncia del Fiscal y el Defensor del Pueblo, defendió una transformación profunda del sistema de justicia, respaldó la Ley de Amnistía como primer paso, pidió el levantamiento de sanciones, descartó aspiraciones electorales inmediatas y se definió como un puente entre sectores enfrentados. También reivindicó el papel internacional de Gustavo Petro y José Luis Rodríguez Zapatero en el proceso venezolano.
