El ecosistema empresarial brasileño, cuyas empresas afiliadas representan más del 52 % del PIB privado de Brasil, podría ampliar su red internacional hacia Venezuela.
El secretario de Estado Marco Rubio recorrió la mayor refinería del mundo para hablar de un petróleo que solo unas pocas plantas pueden procesar el crudo pesado de Venezuela.
Los Gilinski no son un actor neutral en ese tablero: son, a la vez, productores para el consumo masivo, banqueros, editores y, ahora, petroleros con intereses directos en que la apertura venezolana funcione.
