Mientras el oficialismo intenta aliviar su aislamiento, la oposición impulsada por los Estados Unidos busca la restitución de la democracia mediante un nuevo cronograma electoral y la reforma de los poderes públicos.
China posee una porción relativamente modesta de la deuda externa venezolana, pero podría invocar un poder de veto.
Existe una fuerte controversia sobre la precisión de las cifras estatales, al contrastar datos gubernamentales con estimaciones de ONG y la ONU que sugieren una tragedia aún mayor a la proyectada oficialmente.
