El “Súper Niño” 2026: Venezuela ante el desafío de una crisis climática y de servicios
La situación ambiental ha forzado al Gobierno a implementar racionamientos eléctricos y a realizar cambios en la directiva de Corpoelec para gestionar la crisis.
Historias y reflexiones sobre la vida en Venezuela.
La situación ambiental ha forzado al Gobierno a implementar racionamientos eléctricos y a realizar cambios en la directiva de Corpoelec para gestionar la crisis.
Existe una fuerte controversia sobre la precisión de las cifras estatales, al contrastar datos gubernamentales con estimaciones de ONG y la ONU que sugieren una tragedia aún mayor a la proyectada oficialmente.
Venezuela enfrenta el reto de construir sobre ruinas, ante la urgencia por brindar soluciones habitacionales que se conviertan en techos seguros y evitar dilatar la herida en la estructura social del país.
Entre cruces estadísticos y la labor incansable de sus voluntarios, el cementerio municipal habilitado para las víctimas fatales del doblete sísmico intenta devolver algo de humanidad ante la tragedia.
El doble terremoto del 24 de junio dañó severamente las dos terminales del Aeropuerto Internacional de Maiquetía, lo que obligó a suspender las operaciones.
La respuesta del sistema de las Naciones Unidas a los terremotos del 24 de junio en Venezuela se ha convertido en una de las mayores operaciones humanitarias desplegadas en el país.
Tras el 24 de junio, Venezuela no solo enfrenta un doble terremoto devastador, sino también una escasez de información institucional junto con una extendida desconfianza de la población hacia su gobierno.
La respuesta internacional a los terremotos del 24 de junio en Venezuela ha dado lugar a uno de los mayores despliegues humanitarios registrados en la historia reciente del país.
La tragedia ha afectado severamente a Caracas y La Guaira, provocando el cierre del aeropuerto principal y dejando a miles de familias sin hogar en un contexto de fragilidad económica previa.
El miércoles 24 de junio dos terremotos casi simultáneos sacudieron Venezuela, de magnitudes 7,2 y 7,5, causando devastación en varias zonas del país, especialmente en La Guaira y el norte de Caracas.