Antonio Ecarri Angola, líder de la Alianza del Lápiz, en la biblioteca de Fundación Casa Arturo Uslar Pietri. Fotografía: Guacamaya.
Guacamaya, 30 de marzo de 2026. Antonio Ecarri vuelve a estar en primera línea de la política venezolana, ahora en la Asamblea Nacional. Desde la Fracción Parlamentaria Libertad, se ha involucrado en los debates para reformar las leyes de hidrocarburos y de minas, así como en la comisión de seguimiento de la Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática, aprobada el 19 de febrero.
Es el único diputado de su partido, la Alianza del Lápiz. Las elecciones legislativas de 2025 estuvieron marcadas por una baja participación y por irregularidades, llevando a que el oficialismo ganase el 90% de los curules. Según el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, Ecarri entró “en la rayita”.
Aquel parlamento, elegido con bajas expectativas de gran parte de la población, tiene un nuevo papel histórico inesperado después del 3 de enero. Se le ha encargado la discusión y aprobación de una larga lista de reformas políticas y económicas, así como para elegir cargos clave como el de Fiscal General. A pesar de la presencia minoritaria de partidos de oposición, se han logrado compromisos entre las fuerzas parlamentarias, ya que el Gobierno encargado busca presentar una image n de consensos.
Según datos obtenidos más tarde por Guacamaya, la comisión de amnistía está atendiendo a 11.600 casos, y ya ha beneficiado a más de 300 presos y casi 8.000 personas con medidas cautelares. Y según nos cuenta Ecarri, no se puede dar por sentada la supervivencia de esta nueva institución.
En esta entrevista, hablamos con el diputado Ecarri de su visión sobre la nueva etapa histórica de Venezuela, las reformas en curso, la comisión de seguimiento de la Ley de Amnistía, y su opinión sobre varias figuras políticas del país.
Pregunta: Quiero empezar con una pregunta que es más bien una oportunidad como para que des tu visión de este nuevo momento político, Cómo podemos entenderlo y cuál es tu opinión, sobre este momento que ha empezado el 3 de enero de este año.
Respuesta: Yo quiero partir haciéndole homenaje al dueño de esta casa, Arturo Uslar Pietr, que decía que Venezuela es petróleo eh y todos los demás son temas subalternos. Y evidentemente la sociedad venezolana, la sociedad que llegó al año 98, la sociedad que llega el 3 de enero del 2026, es una sociedad derivada del petróleo.Es dependiente del petróleo, es una sociedad donde todos sus movimientos, sus costumbres, su cultura están alrededor del petróleo.
El 3 de enero no es tan importante como las consecuencias del 3 de enero. Es decir, cuando tú entras a hablar, por ejemplo, de la reforma de la Ley de Hidrocarburos, eso toca una fibra muy importante de la historia venezolana y, por supuesto, eso va a generar unos cambios increíbles dentro de la dentro del país.
Sin embargo, esa ley llega 27 años tarde. Es decir, Venezuela hoy debería tener unos niveles de producción petrolera, cerca de 7, 8, 9 millones de barriles diarios de petróleo para mantener lo que llegamos a tener antes de la estatización de la industria petrolera, que fue un grave error y que condujo a todo el desastre político que llegamos a cabo. Porque Venezuela es una sociedad que estaba condenada, Elías, a vivir en dictadura.
Venezuela estaba condenada a vivir de la estatización porque se diseñó para eso. Es decir, la nacionalización y todo lo que vino con la estatización de la industria petrolera, la estatización de las industrias básicas, la estatización del Banco Central de Venezuela condujo a una sociedad enteramente dependiente del estado para vivir y no un estado que depende de la sociedad para vivir.
Cuando tú tienes un país como España, como Colombia, como los Estados Unidos, como Dinamarca, como Suecia o como cualquier otro país de la tierra, donde los gobiernos dependen de la sociedad para vivir, ahí hay democracia. En cambio, nosotros hicimos todo lo humanamente posible para que eso cambiara. Para que eso no fuera así. Entonces, por supuesto, la consecuencia que fue 27 años de atraso.
Pero estos 27 años de atraso vienen ahora con una nueva época política que viene acompañada de la peor crisis de soberanía de todos los tiempos. Pero que no es una crisis de soberanía que viene solamente por el momento del 3 de enero, sino que viene como consecuencia del deterioro de la industria petrolera, del deterioro y el Estado venezolano, y de la sociedad que comienza a renacer a partir de este momento del 3 de enero con estas nuevas legislaciones que estamos dictando desde la Asamblea Nacional. Pero que independientemente de quien las dicte, ya hay una consecuencia, que en Venezuela en los próximos 50 años vamos a vivir en una sociedad donde el sector privado evidentemente va a ser más fuerte que el sector público, donde el sector privado tiene una primera palabra que no la había tenido en 50 años y que ahora comienza a tenerla. Eso es un nuevo factor, una nueva consecuencia de lo que es el 3 de enero.
“Vemos claramente que hay un sector de la sociedad venezolana inmovilista, que cree que el 3 de enero no pasó, y hay un sector de la sociedad venezolana que es aperturista.”
P: Quiero hacer una pregunta sobre la oposición hoy en día en Venezuela porque antes, por ejemplo, Estados Unidos hablaba mucho de apoyar la democracia, de a través de USAID, de la NED, enviaba ayuda a partidos u organizaciones de sociedad civil, pero ahora tenemos el 3 de enero: Estados Unidos Unidos, con una acción militar, se lleva a Nicolás Maduro y ordena unos lineamientos de un proceso, que va a haber estabilización y luego al cabo un tiempo elecciones y todo eso. Entonces, ¿cuál es el papel que puede jugar y que debería jugar una oposición en Venezuela?
R: Replantearnos totalmente. La oposición lo que ha sido durante todos estos años es un inmenso fracaso. Entonces, evidentemente hay que reconstruir una oposición viable, leal a la Constitución, pero una oposición que tenga sus criterios independientes, una oposición que se adapte a la nueva Venezuela que comienza a partir del 3 de enero.
Y así como el Gobierno tiene que adaptarse y el PSUV tiene que adaptarse, ahí vemos claramente que hay un sector de la sociedad venezolana inmovilista, que cree que el 3 de enero no pasó, y hay un sector de la sociedad venezolana que es aperturista. Es decir, que debemos ir a un proceso de apertura política y económica muy seria. Ahí coincidimos, y es lo más importante: Intereses tanto internacionales, como intereses de los Estados Unidos, con muchos actores del aperturismo venezolano, y es que tiene que ver seguridad jurídica, por ejemplo.
En Venezuela no va a haber estabilidad para las inversiones petroleras y las inversiones mineras, si aquí no hay seguridad jurídica, si no aquí no hay una reforma a fondo de la Fiscalía General de la República, que ha sido un grupo prácticamente delincuencial. Media Fiscalía está presa y la otra la andan buscando. O sea, la verdad es que las instituciones venezolanas son un desastre, producto del deterioro del Estado.
Entonces, tienes una Fiscalía General de la República que no fiscaliza, y una Defensoría del pueblo que no defiende. Esas son dos de las instituciones más importantes del Poder Ciudadano. Pero luego tienes al Poder Judicial. Entonces, esos son temas que para nosotros son prioritarios para la democracia, pero también tienen que ser prioritarios para las empresas petroleras y los inversionistas. ¿Por qué? Porque sin seguridad jurídica no vale la pena.
Podemos tener los recursos privilegiados, podemos estar en esta misma ruta comercial, podemos estar en el mismo hemisferio occidental, pero si no reinsertamos a Venezuela en el hemisferio occidental, no va a ser posible, no van a ser viables esos negocios. Entonces, ¿en qué coincide ese capital extranjero? ¿En qué coincide los intereses de del presidente Trump con nosotros, con la oposición? Bueno, que tiene que haber seguridad jurídica, que no puede haber ese monopolio del poder que ha habido en los últimos 27 años y que tienen que darse una reforma.
Yo creo el hecho de que la democracia le conviene a las industrias. Y la democracia es un factor de estabilidad para la inversión, no un peligro para la inversión. Es más, el monopolio o el desgaste de la democracia puede ser una criptonita para las inversiones. ¿Por qué? Porque la única manera de garantizar una reforma a fondo del Poder Judicial y de la fiscalía, y de los instrumentos de seguridad jurídica para las inversiones es definitivamente a través de la democracia y a través de la pluralidad política, que es parte de este modo de Latinoamérica y del modo occidental.
“PDVSA colapsó, PDVSA fue asaltada, PDVSA fue robada y PDVSA quedó en absoluto deterioro.”
P: Pero volviendo a la pregunta, ¿qué es lo que hace la oposición? Por ejemplo, eres diputado, ¿qué es qué es lo que os toca hacer en este momento?
R: Bueno, la construcción de consenso, eso es lo más importante. Ser esa voz, que no te imaginas la dura lucha que hemos dado en, por ejemplo, la Ley de Amnistía. ¿Qué tienen que ver la Ley de Amnistía, la Ley de Hidrocarburos y la Ley de Minas que estamos discutiendo? ¿Qué tienen que con la escogencia del Fiscal General y del Defensor del Pueblo? ¿Qué tienen que ver estos cuatro elementos con lo que estamos trabajando ahorita? Todo. Todo tiene que ver una cosa con la otra.
En la Ley de Hidrocarburos, estábamos nosotros allí precisamente para lograr la mayor transparencia en el uso de los recursos que van a venir por el tema petrolero. Por supuesto que yo estaba coincidente en la apertura de la industria petrolera. En esta casa hemos hablado durante años que tenía que abrirse la industria petrolera, porque la verdad que esta PDVSA no puede cambiar ni un bombillo. Es decir, PDVSA colapsó, PDVSA fue asaltada, PDVSA fue robada y PDVSA quedó en absoluto deterioro.
Ahora, ¿vamos a cerrar PDVSA? No. Podemos hacerla de nuevo una gran empresa, como lo es Aramco, como lo es Petrobras, como lo es Pemex, esas son grandes empresas. Eso no quiere decir que tenga el monopolio del petróleo nacional, pero sí que sea la gran coordinadora de la industria petrolera.
Ahí estuvimos nosotros planteando el tema de la agencia de una Agencia Nacional de Hidrocarburos. Porque ¿cuál es mi crítica a la Ley de Hidrocarburos? ¿Qué es lo que arrastra? La excesiva discrecionalidad del ministerio. Es decir, que nosotros podemos arrancar con esta nueva Ley de Hidrocarburos, pero en el camino vamos a tener que reformarla. ¿Y vamos a tener que reformar para qué? Para darle mayor seguridad a las empresas transnacionales y a la inversión, porque Venezuela necesita inversión privada. Necesitamos inversión petrolera y ahí vamos a ir coincidiendo todos.
Pero el 3 de enero acaba de pasar hace 60 días, entonces evidentemente esto es un proceso que se lleva muy rápido. Veníamos 27 años muy lentos, pero tenemos dos meses muy rápidos, pero creo que el avance ha sido muy positivo.
Luego con la Ley de Minas es lo mismo, la excesiva discrecionalidad del Estado. Ahí está la oposición, ¿pidiendo qué? ¿que regresemos a la estatización? No, Elías. Porque como el chavismo se corrigió, ¿ahora nosotros no vamos a cambiar de acera? Eso no existe. Sino que más bien bienvenidos a la apertura, bienvenidos a que entendieron por fin que había que abrir los mercados, qué maravilla que entendieron, qué maravilla que encontraron a Cristo.
Pero la verdad es que les hace falta todavía transparencia, y les hace falta control. El chavismo no entiende ninguna de estas dos cosas. Por la transparencia, ahí hay un portal, y es el compromiso que hizo el presidente de la Asamblea Nacional y la presidenta encargada que hicieron con nosotros, de la fracción Libertad. Tiene que haber un portal único donde los venezolanos sepan cuánto está entrando y a dónde va.
Esa es la tesis del gobierno abierto, ahora con tecnología. Pero eso le conviene a Chevron también. Y eso le conviene a cualquier inversionista que venga de los Estados Unidos hacia acá. Es decir, la transparencia del gobierno y la transparencia en los asuntos públicos. Y lo otro es esa excesiva discrecionalidad. Tú no puedes tener unas bandas tan grandes en para fijar un tributo.
Evidentemente nosotros somos 12 diputados, pero esa esa necesidad del consenso, en media de la debilidad de la República, lo que hace es que nuestro papel como oposición sea un papel mucho más fuerte, un papel de construcción de consenso. No es de llevar la contraria por llevar la contraria, sino un papel central de acuerdos, de consenso, pero llevando nuestros argumentos muy claros. Porque nuestro argumento es llevar todo a la transparencia, a la rendición de cuentas, y que los venezolanos por primera vez podamos tener instituciones de verdad. Porque eso le conviene desde Chevron hasta un maestro jubilado en Valle de Pascua.
“Amnistiando hemos podido detectar también todos los problemas de inseguridad jurídica.”
P: Ahora quería hablar de la Ley de Amnistía. ¿Cuál ha sido vuestro objetivo en la en la bancada de libertad, que es donde está el Lápiz? ¿Y qué avances se están haciendo y dónde habéis visto problemas, que no se han podido lograr los objetivos?
R: Fíjate, la Ley de Amnistía es un gran triunfo. Y un gran triunfo de la valentía del consenso, de escucharnos, del papel que ha hecho el presidente de la Comisión de Amnistía, Jorge Arreaza. Hemos logrado libertades. Hemos logrado, primero, el cese de la represión. Segundo, un proceso real de amnistía, porque aquí todo el mundo está haciendo actos políticos sin ningún tipo de miedo ni de ni de represión. Eso es la verdad. Eso está eso está ocurriendo en Venezuela hoy. Eso no nadie se lo imaginaba hacerlo en diciembre o en noviembre.
También, la Comisión de Amnistía es un hecho histórico, porque es la primera vez que hay una comisión del propio parlamento que va a vigilar el cumplimiento de la ley.
Hay una cosa que a mí me encanta de la Ley de Amnistía, que es el artículo 2, que tiene que ver con las finalidades de la ley. Una es reinsertar a todos los venezolanos en la vida pública, en la vida política, que no haya exclusiones. Ese es uno de los objetivos de la ley. Y el artículo 15 que crea la comisión, es el que está vigilando.
Ahora, ¿con qué nos hemos topado? Bueno, con un con un Ministerio Público colapsado, que no fiscalizaba, con violaciones en el debido proceso, con un Poder Judicial inmensamente corrompido, es decir, con un deterioro del Estado de Derecho.
Ahora, ¿qué tiene que ver incluso esta Ley de Amnistía con la Ley de Hidrocarburos? La Comisión de Amnistía, al final lo que está logrando es el regreso de la seguridad jurídica y el Estado de Derecho. Es decir, que amnistiando hemos podido detectar también todos los problemas de inseguridad jurídica.
Hay un caso que es muy evidente, que es el caso de la familia Ferreira y de Venezolana de Uniformes, que fue un edificio tomado por un organismo de seguridad Estado, se llevaron al dueño y se llevaron al que llevaba las redes sociales. Y no solamente que se los llevaron presos a ellos, sino que montaron una tienda con prácticamente con el mismo nombre, los de ese organismo de seguridad del Estado, para ellos vender los uniformes.
Pero bueno, ¿y quién pone control a eso? Entonces, es evidente que ahí hay un problema del Poder Judicial muy serio, hay un problema de la Fiscalía General de la República. Es decir, nosotros tenemos que procurar una reforma a fondo del Poder Judicial, y es uno de los grandes objetivos que debe tener esta ley. ¿Qué estamos nosotros haciendo? Bueno, trabajando de lo individual a lo colectivo.
Nuestras jornadas de atención ciudadana, que han recogido más de 250 casos, porque cada día se suman más y más, ¿qué estamos haciendo? Bueno, englobando estos casos, no solamente para darle una solución individual, sino para lograr también ver el efecto colectivo que tiene en el Poder Judicial y en la seguridad jurídica, en el Estado de Derecho del país. ¿Por qué? Porque eso que le pasó al señor Ferreira le puede pasar a un americano, le puede pasar a un portugués, puede pasarle a un español, puede pasarle a cualquiera que venga invertir para acá. Entonces, ¿qué es lo que quiero? Que saneemos eso, porque eso le va a convenir también a las empresas transnacionales, a la inversión y a la seguridad jurídica.
Pero el gran reto que tenemos hoy es acabar con el miedo en Venezuela, y eso es que regrese el Estado de Derecho, y eso hace que tengamos que hacer ser una reforma profunda del Poder Judicial, que creo que es el gran reto de esta Asamblea Nacional antes de que haya elecciones.
P: Me gustaría preguntar más sobre esto de una reforma del Poder Judicial, porque claro, lo que estamos viendo ahí y en las fuerzas de seguridad del Estado, es que cometen ellos las ilegalidades. Entonces el problema no es que haya una ley que necesite cambiarse necesariamente. ¿Qué es lo que se tiene que reformar en ese caso?
R: Hay dos cosas que hay que hacer: Primero, hay una intervención dentro del Poder Judicial que debe darse, creo que hay un consenso nacional en torno de revisar el Poder Judicial.Creo que hay jueces además que sí son gente muy seria, que pueden estar dispuestos además a iniciar este proceso de reforma. También al inicio, la renuncia del Fiscal General y el nombramiento de los nuevos fiscales, nuevo defensor. Ahí hay unas grandes oportunidades para iniciar este proceso. Habría que involucrar a las universidades nacionales, a las facultades de derecho, a las escuelas de derecho del país también en este proceso de reforma judicial. Yo creo que eso es eso es muy importante.
Y, por supuesto, la derogatoria de las leyes de Torquemada. O sea, las leyes de Robespierre, de “vamos a cortarle la cabeza al primero que piense”. Esa Ley del Odio es una barbaridad. Esa Ley de Extinción de Dominio que permitía que los funcionarios hagan lo que le das la gana. No, eso no puede ocurrir más en Venezuela. Evidentemente, yo estoy soy contra el odio, pero tú no puedes resolver el odio con más odio.
Yo creo que Venezuela, pues evidentemente le sale una gran jornada de reconciliación nacional, pero tiene que haber justicia. Aquí hubo gente torturada, aquí hubo gente que estuvo metida en las en las cárceles durante mucho tiempo sin procesos judiciales.
¿Todo eso en qué impacta lo que te estoy diciendo del Estado de Derecho y la seguridad jurídica? En todo, porque si tú no eres capaz de respetarle los derechos humanos un venezolano, ¿cómo se lo vas a respetar un extranjero, que alguien que viene a invertir?
Entonces, todo esto está pegado, una cosa a la otra. Es decir, o esto es un gran círculo virtuoso, donde todos iniciamos un gran cambio y empujamos entre todos un gran cambio, o es un círculo vicioso. Donde uno taparea al otro, se taparea al otro, se taparea al otro, y lo que vamos a tener es un colapso inmenso y podemos llegar a una situación aún peor.
Entonces, hoy estamos frente a una gran encrucijada histórica después del 3 de enero. Donde o iniciamos un proceso de apertura, de construcción de consenso, de valientes consensos, porque para llegar a consenso no es que yo me rindo frente a ti, ni tú capitulas frente a mí. No, no, no, es que los dos trabajamos de la mano para el bien superior del país.
Esa reforma del Poder Judicial, despartidizar el Ministerio Público, hacer que las instituciones funcionen, eso es salvar a la República y es la única manera de recuperar realmente la soberanía nacional.
¿Qué tenía Jesse Chacón el 4 de febrero cuando asaltó el Canal 8? ¿Tenía una china o llegó con una con una pipa de la paz? No, tenía un fusil. Y hubo civiles que murieron.
P: Ya que estás en la comisión de seguimiento de la amnistía, ¿nos podrías contar algunos casos? Casos que se han resuelto, y algún caso que no se haya podido resolver a través de esta comisión.
R: Te puedo decir que hay muchísimos casos que se han podido resolver. La verdad que cuando tú tienes una comisión que recibe más de 1. 000 solicitudes, oye, todo eso le da una legitimidad a la comisión enorme. Por supuesto que estás viendo que había un desastre en Venezuela, porque si hay 12.000 solicitudes de amnistía, pues imagínate. Y de eso se han dado más de 7.000 beneficios entre personas que estaban privadas de libertad y personas que tenían algún tipo de medidas. Y además que la comisión ahora inicia una nueva etapa.
Esa nueva etapa comenzó ayer [el 24 de marzo], y son las recomendaciones que va a hacer la comisión. Es decir, recomendaciones directas al Poder Judicial y al Ministerio Público en determinados casos, son muy complicados, porque ya salimos de los casos, si se quiere, más sencillos. Ahora vienen casos más complicados que de que requieren mucha valentía política.
Mira, Elías, ayer le comenté a la comisión dos hechos muy importantes de nuestra historia. Aquí había guerrilleros, comandantes guerrilleros, que, por cierto, vinieron a esta casa porque el doctor Uslar fue también mediador con ese proceso de la guerrilla venezolana en los años 60, que mataron a policías. Aquí hubo una guerra civil en Venezuela, en los años 60, donde aquí había secuestros, aquí había de todo.
Aquí hubo el caso de Iribarren Borges, que fue un caso terrible de donde torturaron a un gran venezolano, y fue la guerrilla. Aquí hubo atentados como el del Tren del Encanto, pero el presidente Rafael Caldera tuvo la visión, en su primer gobierno, de iniciar proceso de pacificación.
Y cuando tú estás pacificando, estás perdonando. Estás perdonando cosas difíciles, complicadas. Pero a mí no me va a venir alguien ahorita del chavismo a decir, “no que una niña o que una mujer no se puede soltar porque supuestamente tenía un C4 en la cartera”. Bueno, ¿y qué tenía Jesse Chacón el 4 de febrero cuando asaltó el Canal 8? ¿Tenía una china o llegó con una con una pipa de la paz? No, tenía un fusil. Y hubo civiles que murieron. Entonces, frente a eso, frente a esa circunstancia tan difícil, hubo una voluntad política por parte de la democracia de perdonar, porque de eso se trata la amnistía.
Aparte de una cantidad de expedientes que han estado montados, Elías. ¿Por qué? Porque ese deterioro de las instituciones hizo que se montaran además expedientes y hay causas que tú dices, “No, es que es de droga.” Droga, no, es que le sembraron la droga. Pero hay que determinar si efectivamente la droga fue sembrada o no, porque hay otros casos donde la droga no fue sembrada.
Entonces, ¿dónde está el trabajo ahora más difícil de la Comisión de Amnistía? Está allí. Ahora, ¿cuál es nuestra presión? Que haya reformas. Otra vez, vuelvo con lo mismo. Reforma el Poder Judicial, del Ministerio Público, de la propia Defensoría del Pueblo, ¿para qué? Para que podamos revisar a fondo todos estos expedientes. Nosotros, en la Diputación Nacional del Lápiz, y además estoy muy orgulloso del trabajo que ha hecho todo nuestro equipo, incluso de voluntarios, estamos comenzando a trabajar expediente por expediente. Ya llevamos más de 200, yo les digo, no son expedientes, son historias.
Tenemos más de 240 historias, cada historia es diferente. Casos muy emblemáticos que todavía tenemos que resolver, como el caso Plaza Venezuela, el caso Catatumbo y cuántas cosas también inventaron para justificar otras del punto de vista político. Pero bueno, ahí vamos a ver la valentía del consenso.
Hay rectificaciones que hay que hacer y ahora es que le queda trabajo a la Comisión de Amnistía, pero creo que coincido en que es la comisión más importante de los próximos 10 años de Venezuela. de que el parlamento, desde su legitimidad, desde la pluralidad, podamos ponerle todos los ojos del mundo al Poder Judicial.
“La Comisión de Amnistía se ha transformado en un elemento para que el miedo se desarme en Venezuela.”
P: Quería escuchar algún caso emblemático que hayas escuchado, como dices de historias, en estas sesiones de la comisión de seguimiento. Para como para que la gente tenga una idea de qué es lo que está pasando.
R: Bueno, por ejemplo, te tengo un caso también muy parecido al que te contaba de Venezolana de Uniformes, o de Universal de Uniformes. Está el caso de un vecino de Vista Alegre, que tenía una farmacia. Y la policía de la zona se enamoró de la farmacia. Entonces lo agarraron preso a él, le montaron una cantidad de cosas, pero para ponerle en la mano la camioneta y a la moto. Él no era ningún político. Esp evidencia los problemas que hemos tenido en el Poder Judicial. Pero bueno, hay casos también que todavía tenemos que resolver.
Logramos la libertad de Javier Tarazona, que es un dirigente para mí muy importante del Táchira, y un dirigente de los maestros de todo el país. Eso me pega a mí de manera directa, y he luchado mucho por la libertad de Javier Tarazona. A él le negaron la amnistía. Tiene unas medidas además de protección, pero le niegan la amnistía. Esas cosas que tenemos todavía que revisar.
Hay casos que han salido muy satisfactorios, el caso de Meudys Reyes, por ejemplo, que fue candidata del Lápiz a concejal de Chacao, y estaba presa en el valle sin necesidad. Eh, el caso de nuestro dirigente de Jerry allá en Palo Negro, en Maracay, que fue preso porque era el coordinador de nuestros comedores, era también del Lápiz, y estaba preso en Tocorón. Y logramos amnistía y logramos que salieran.
Hay una cantidad de casos descarados de muchísima injusticia, que se ha hecho justicia, que han salido y bueno, ya tú ves que la Comisión de Amnistía tiene un efecto inmediato y también tiene un efecto mediato. El efecto inmediato: que se logró la cantidad de liberaciones y de políticos importantes que hoy están en la calle como Juan Pablo Guanipa, como Enrique Márquez. Como muchísimos otros venezolanos que fueron objeto de la amnistía que trabajamos nosotros, que peleamos nosotros, que discutimos nosotros, que logramos que se aprobara el artículo 15 con esta comisión. Pero tiene un efecto también mediato, un efecto secundario, un efecto “quitamiedo”.
Es decir, la Comisión de Amnistía se ha transformado en un elemento para que el miedo se desarme en Venezuela. Es decir, que la convivencia política llegue. Porque la ley además tiene un nombre muy bonito, que es “Ley de Amnistía y Convivencia Democrática”. Entonces, la Comisión de Amnistía no solamente está vigilando la amnistía, está promoviendo la convivencia democrática.
Entonces, allí tú ves que nuevamente hay actos políticos en Venezuela, se reúnen los partidos, comienza a haber un proceso de apertura que todavía es muy tímido. Sí. Pero que han pasado 60 días nada más. La amnistía en España costó 2 años para que la hiciera Adolfo Suárez.
“Y hay otros que, de la oposición, nos acusan de ilegítimos, nos acusan de una cantidad de temas, pero después llaman por teléfono para ver cómo son beneficiarios de la Comisión de Amnistía.”
P: ¿Y tú has visto que esta comisión ha estado en riesgo en algunos momentos?
R: Sí, claro, evidentemente, siempre. Los inmovilistas lo están buscando. Ha habido un saboteo contra la Ley y contra la Comisión de Amnistía. Hay una campaña incluso, y ahí coinciden polos que son los inmovilistas de oposición e inmovilistas del gobierno, que tienen una guerra contra la contra la Comisión de Amnistía.
Hay unos inmovilistas del gobierno que no quieren que nada pase, que aquí no ha pasado absolutamente nada, que aquí no ha habido violaciones del debido proceso, que están como ciegos.
Y hay otros que, además, del lado de la oposición, nos acusan de ilegítimos, nos acusan de una cantidad de temas, pero después llaman por teléfono para ver cómo son beneficiarios de la Comisión de Amnistía. Eso a mí también me da un poco de rabia a veces, pero es mi trabajo, punto. Es decir, yo se la tramito con todo el gusto del mundo.
Yo vi a un dirigente opositor, que prefiero no mencionarle, decir que nosotros éramos unos diputados donados. Luego me suena el teléfono, a través de una de mis personas de mayor confianza y era esa misma persona interesado en la amnistía. ¿Entonces, pero cómo es esa incoherencia? Pero no importa, para eso estamos. Estamos para la reconciliación nacional, así haya gente que quiera jugar un doble juego y con una doble cara. Pero hay que entenderse. Punto.
“Cada centavo que entre a Venezuela, el venezolano tiene que saber para dónde va. Cuentas claras conservan amistades.”
P: Ahora quería pasar al tema de la economía. Delcy Rodríguez está anunciando que vienen inversiones en hidrocarburos, minería, en todo. Se está hablando, gracias a la guerra Irán, de que el petróleo está subiendo a casi 100 dólares por barril, incluso lo ha sobrepasado varios días. Entonces, claro, aquí hay una idea de que está entrando dinero al país. Ahora, hay una apertura, pero no se está notando en el bolsillo. La gente está preguntando por qué no están subiendo los salarios. Entonces, ¿crees que sí se van a poder cumplir estas expectativas económicas que están que se están generando? Porque es verdad que llevamos poco tiempo. ¿O crees que vamos a terminar viendo una tensión, un conflicto por este supuesto dinero que está o no está entrando al país?
R: Mira, hay un elemento central en nuestra tesis política del Lápiz, que es la dignidad del ser humano. Y cuando tú trabajas para la dignidad del ser humano, tú tienes que bajarle dos a los colores políticos y a las diferencias. Los venezolanos han sufrido ya demasiado, hemos sufrido muchísimo.
Las separaciones, la crisis, el colapso de la industria petrolera, el quiebre del Estado venezolano, hubo una quiebra del Estado. Ahora, este proceso de apertura lleva 90 días, 60 días, no hay más, no hay mucho contra 27 años de desastre. Ahora entendamos que va a ser un proceso complicado. Todos estos procesos siempre son muy complicados, muy complejos. Ahora ¿qué requieren?
Uno dice, ¿cuál es la tarea del Gobierno hoy de Delcy Rodríguez? No solamente impulsar, como lo está haciendo, las inversiones. Y nosotros en la oposición también tenemos que impulsar inversiones. Yo me he reunido con cualquier cantidad de inversionistas promoviendo inversiones para Venezuela. Pues claro, yo quiero inversiones transparentes, sanas. Que vengan al país, que acaben con las mafias, que más bien sea una empresa privada, para poder recuperar ese ese cinturón de óxido que tenemos en el centro del país, donde hay miles de pobres, que además tengo que prepararlos para que vuelvan otra vez a la industria. Yo necesito recuperar la zona industrial del centro del país. Tenemos que recuperar Guayana. Hay muchas cosas que recuperar.
Y eso requiere un consenso, para que trabajemos todos por el venezolano y no por el fracaso de alguien, porque es que eso ya es egoísmo, por eso quise partir de la palabra dignidad. Pero hay una cosa que la presidenta tiene que asomar muy claro, que es la transparencia. Porque cada centavo que entre a Venezuela, el venezolano tiene que saber para dónde va. Cuentas claras conservan amistades.
Es verdad, pueden haber expectativas, porque el presidente Trump está hablando de millones que le va a dar a Venezuela, pero yo quiero saber cuándo va a pagar esos millones, cuándo entren qué va a pasar con esos millones. Y para eso tiene que haber un portal único. Lo planteamos en la ley, donde los venezolanos sepan qué entra y dónde se gastan los reales.
Es decir, el dinero aquí es clave en esto. La transparencia es clave para la estabilidad democrática. Si hay transparencia y el país sabe qué es lo que está entrando y a dónde está yendo, esa es la mejor manera de que pueda estabilizar el Gobierno. Esa es la única manera. se pensó primero en el Banco de Qatar y no se pudo hacer la transferencia. Ahora se está haciendo por medio del Tesoro de los Estados Unidos para evitar los embargos, porque además estamos embargados. Es decir, tienen muchas acciones de las cuales hay que sortear muchísimos trámites burocráticos, eso lo sabemos, pero es el momento también de que al país se le rinda cuentas. Porque aquí ha habido mucho robo, mucha corrupción, y mucha oscuridad.
P: Quiero decirte unos nombres, y que me puedas responder con una palabra. Empiezo por María Corina Machado.
R: Una líder.
P: Delcy Rodríguez.
R: Una encrucijada.
P: Tarek William Saab.
R: Una mala noticia.
P: De hecho, quería preguntarte sobre él. La mayoría de las personas no conocen que impugnaste la elección del 28 de julio de 2024, y que a raíz de eso hubo un episodio con Tarek William Saab.
R: Bueno, sí, efectivamente el 28 de julio fue un día muy complicado, fui candidato presidencial, no fui el beneficiario de los votos, evidentemente. Después me tocó ir al Tribunal Supremo Justicia, cuando fui citado. Y ahí interpusimos tres recursos.
El primero era para que me explicaran qué hacía yo ahí, porque no sabía que si era testigo, o qué era. Porque el que tenía que impugnar las elecciones no la impugnó, y el que no tenía que impugnarlas las impugnó. Entonces esto terminó siendo un desastre. Pero a mí me tocaba impugnar aquel desastre que se estaba armando y lo hacía en nombre de los venezolanos y en nombre de mis convicciones. Presenté un recurso de revisión constitucional contra las decisiones de la Sala Electoral. Ah, bueno, más vale que no.
Pues resulta ser que, en medio de la audiencia, el fiscal Tarek William Saab comenzó a amenazarme… Lo propio que hizo durante tantos años, amenazar a la gente, intentó chantajearme y bueno ahí se armó una trifulca. Bueno, evidentemente yo me alteré y me alteré mucho. Terminamos en un conflicto muy serio que rayó en lo personal, es decir, eso pudo haber terminado hasta en golpes.
No me aguanté la indignación de las palabras tan groseras del fiscal, cuando siendo uno de los corredactores, porque yo fui uno de los corredactores de la Ley Orgánica del Poder Ciudadano, sé la importancia que tiene el Ministerio Público. Entonces, quien tiene que velar por los derechos humanos dentro de un juicio por razones constitucionales, ¿va a venir a violármelos? No, no, estás equivocado.
Evidentemente él se salió de sus funciones, hubo un abuso de poder ese día y por supuesto por muy poco no terminé preso.
P: tengo dos nombres más: Stalin González.
R: Un gran operador político.
P: Y Jorge Rodríguez.
R: Jorge Rodríguez es otro gran operador político. Creo que ellos dos tienen una función muy importante en el parlamento, de tratar de construir consensos.







