ONU condena incursión militar de EE. UU. y teme que ello empeore situación de derechos humanos en Venezuela

La Oficina de Derechos Humanos exhorta a las autoridades estadounidenses y venezolanas, así como a la comunidad internacional, a garantizar el pleno respeto del derecho internacional. Fotografía: ONU/Violaine Martin

Guacamaya, 06 de enero de 2025. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos emitió un comunicado en el que califica la reciente operación militar estadounidense en Venezuela como una clara violación de los principios fundamentales del derecho internacional. La instancia advierte que esta intervención podría agravar el deteriorado panorama de derechos humanos en el país denunciado por el organismo.

«Es evidente que la operación ha socavado un principio fundamental del derecho internacional: que ningún estado debe amenazar ni utilizar la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de otro Estado», señaló el comunicado. La incursión estadounidense incluyó bombardeos a instalaciones militares y civiles en Caracas y otros estados centrales, por unas dos horas.

Un día antes de este mensaje, el titular del organismo, Volker Türk, compartió un artículo de opinión en The Guardian, en el que destacaba que «lejos de ser una victoria para los derechos humanos, esta intervención militar —en contravención de la soberanía venezolana y la Carta de la ONU— daña la arquitectura de la seguridad internacional, haciendo que cada país sea menos seguro».

En respuesta a la acción estadounidense, el gobierno venezolano decretó un “Estado de Conmoción Exterior”, un tipo inédito de excepción que moviliza a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), permite la confiscación de bienes para defensa nacional y suspende derechos como la libre circulación, reunión y protesta. Este hecho también ha sido objeto de preocupación por parte del Alto Comisionado.

«Tememos que la actual inestabilidad y la mayor militarización del país, como consecuencia de la intervención de Estados Unidos, empeore la situación», expone el oficio. En consonancia, en su artículo en The Guardian, Türk expone:  «Los derechos humanos deben ser centrales para el futuro de Venezuela, no una idea secundaria en las negociaciones sobre la explotación de combustibles fósiles».

Organizaciones como el Comité por la Libertad de los Presos Políticos han reportado intimidaciones, requisas arbitrarias y detenciones injustificadas por el despliegue masivo de fuerzas de seguridad. A su vez, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) reportó la detención de al menos 14 periodistas y trabajadores de medios (posteriormente liberados) el lunes 5 de enero, durante la cobertura de la instalación del nuevo período de sesiones de la Asamblea Nacional.

Reacciones y repercusiones regionales

El canciller venezolano Yván Gil respaldó al Alto Comisionado al destacar que el pronunciamiento valida las denuncias de Caracas sobre la «instrumentalización de los derechos humanos» para justificar agresiones por recursos como el petróleo. Venezuela ya había solicitado una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU, donde denunció los ataques como brutales e injustificados. 

En esta misma línea, el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, también calificó la acción como un «precedente peligroso» que sienta bases para inestabilidad regional. Mientras, en sesiones de emergencia de la ONU, aliados de EE.UU. criticaron el operativo , y organizaciones como WOLA advierten que el operativo viola normas internacionales pese a la crisis humanitaria venezolana.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *