Entre los puntos bombardeados estuvo el Cuartel de la Montaña, un monumento al expresidente Hugo Chávez. Fotografía: Redes sociales.
Guacamaya, 3 de enero de 2026. Las fuerzas armadas y de seguridad de Estados Unidos llevaron a cabo operaciones militares en Venezuela, llegando a capturar a Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, según un comunicado de Donald Trump en redes sociales.
Caracas y otras zonas del país fueron despertadas en la madrugada del sábado 3 de enero por fuertes ruidos de explosiones y sobrevuelos de aviones y helicópteros, en lo que resultó ser una operación militar ordenada por el presidente estadounidense para tomar posesión del líder venezolano.
La vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, confirmó la captura en una llamada telefónica transmitida en televisión, y pidió fe de vida de Maduro y Flores.
Existen reportes de bombardeos contra puntos en Fuerte Tiuna y el Cuartel de la Montaña en Caracas; la base aérea de La Carlota; el puerto de La Guaira; y varias ubicaciones en los estados de Aragua y Miranda.
El Gobierno de Venezuela emitió un comunicado en el que “rechaza, repudia y denuncia ante la comunidad internacional la gravísima agresión militar perpetrada por el Gobierno actual de los Estados Unidos de América contra territorio y población venezolanos en las localidades civiles y militares de Caracas, y los estados Miranda, Aragua y La Guaira”.
El ministro de Defensa, Vladimir Padrino, apareció en la madrugada en un vídeo en redes sociales para informar sobre el ataque y denunciarlo, y avisó de que podrían haber muertos y heridos militares y civiles.
El ministro de Interior, Diosdado Cabello, hizo un llamado desde la calle junto a fuerzas de seguridad armadas a seguir luchando, portando una bandera de la “Guerra a Muerte” en su chaleco antibalas. Lo acompañó el coronel Alexander Granko Arteaga.
El secretario de Estado de EE. UU. Marco Rubio republicó un mensaje en redes sociales afirmando que Maduro “no es el presidente de Venezuela […] es el jefe del Cartel de los Soles, una organización narco-terrorista que ha tomado posesión del país”.
Varias capitales han mostrado su preocupación por los hechos, incluidos los gobiernos de Chile, España, Brasil y Colombia. Sin embargo, es poco probable que se vean actos de su parte para rechazar la operación militar más allá de comunicados oficiales.
El canciller venezolano Yvan Gil informó que ha mantenido una conversación telefónica con su homólogo brasileño Mauro Vieira, explicando que “ha manifestado su enérgica condena ante este inaudito acto de agresión criminal contra nuestro pueblo”.
Las vocerías de los principales partidos políticos de Venezuela todavía no se han pronunciado sobre los hechos.
¿Y ahora qué?
Se desconoce la ubicación de Maduro, así como su destino. Es posible que, en caso de estar detenido por fuerzas estadounidenses, algo que no está completamente confirmado, termine juzgado por cargos relacionados al narcotráfico y el supuesto “narco-terrorismo”.
A pesar de la captura de Maduro, aparentemente los principales cargos de su gobierno siguen en el país y con el control de las fuerzas armadas y de seguridad.
Es posible que la vicepresidenta Rodríguez tome posesión de la presidencia de forma interina, para después llamar a elecciones. Sin embargo, la Constitución no necesariamente servirá de guía para la sucesión, debido a la excepcionalidad del momento.
También es una posibilidad que Trump ordene más ataques en Venezuela, o que llegue a un acuerdo con altos cargos de Caracas.







