Venezuela denuncia ante la FAO la retención de pescadores por fuerzas militares de EE.UU.

La vicepresidenta Delcy Rodríguez señaló la intercepción como una violación del Derecho Internacional y los Derechos Humanos que pretende obstaculizar la actividad productiva y el desarrollo económico. Fotografía: Telegram de Delcy Rodríguez.

Guacamaya, 17 de septiembre de 2025. El Gobierno de Venezuela elevó una denuncia oficial ante la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO) tras la intercepción de la armada estadounidense a un buque pesquero venezolano en aguas de la Zona Económica Exclusiva. La comunicación enviada a otros seis organismos internacionales vinculados a la pesca comercial calificó la acción como una «grave violación a la soberanía nacional».

El hecho se trata de la retención durante ocho horas de nueve pescadores a bordo de una lancha pesquera con bandera venezolana, de nombre «Carmen Rosa», ocurrida el pasado viernes 12 de septiembre, a cargo del destructor USS Jason Dunham (DDG-109), de la Armada de EE.UU. La medida fue tildada como una «provocación directa mediante el uso desproporcionado de medios militares».

La denuncia fue dada a conocer por la vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, firmante del documento, quien precisó que el suceso se produjo a unas 48 millas náuticas al noreste de la Isla La Blanquilla, en la Zona Económica Exclusiva venezolana. Según la misiva, hasta dieciocho efectivos militares estadounidenses armados abordaron el buque pesquero y mantuvieron retenidos a los tripulantes.

El pasado sábado, un día después del incidente, el ministro de Relaciones Exteriores, Yván Gil, había informado sobre el hecho en declaraciones a la prensa, en las que calificó el acto como un uso «ilegal y hostil» de la fuerza. Por su parte, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, calificó el abordaje de «bochorno» y «secuestro» y exigió el cese de estas operaciones militares.

Estas acciones ocurren en medio de tensiones por el despliegue militar estadounidense en el sur del Caribe, donde Washington mantiene desde agosto varios buques de guerra, bajo la justificación oficial de combatir el narcotráfico. Por su parte, Caracas interpreta estas maniobras como parte de una estrategia de provocación y narrativa para estimular un cambio de régimen.

Con la denuncia, se eleva a instancias internacionales la ya compleja relación entre ambos países, además de ponerse en el centro de debate el respeto al derecho internacional marítimo y la protección de las actividades económicas. Con la acción diplomática venezolana, el Gobierno liderado por Nicolás Maduro busca respaldo internacional y condena global a las maniobras estadounidenses.

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