Enrique Márquez: “Tengo dos candidatas, democracia y Constitución; y voy a trabajar para que ganen”

La rueda de prensa tuvo lugar en el hotel JW Marriott de Caracas, en el mismo establecimiento donde se hospeda la delegación diplomática estadounidense encabezada por Laura Dogu. Fotografía: X / @ENRIQUEMARQUEZP.

Guacamaya, 27 de febrero de 2026. Desde el hotel Marriott de Caracas, Enrique Márquez fijó posición sobre la renuncia del Fiscal y el Defensor del Pueblo, defendió una transformación profunda del sistema de justicia, respaldó la Ley de Amnistía como primer paso, pidió el levantamiento de sanciones, descartó aspiraciones electorales inmediatas y se definió como un puente entre sectores enfrentados. También reivindicó el papel internacional de Gustavo Petro y José Luis Rodríguez Zapatero en el proceso venezolano.

En una extensa rueda de prensa ofrecida en el Marriott de Caracas, Enrique Márquez abordó la coyuntura institucional tras la renuncia del Fiscal General y del Defensor del Pueblo, y planteó que el país atraviesa una oportunidad que no debe desaprovecharse. “Vimos con sorpresa cómo renunció el Fiscal y el Defensor del Pueblo. Eso es positivo. No perdamos la oportunidad de hacerlo bien”, afirmó, al tiempo que subrayó que Venezuela necesita autoridades que respondan “al pueblo y a la Constitución, no al gobierno”.

Márquez recordó que conoció a Tarek William Saab en el año 2000, cuando era visto como defensor de derechos humanos. “Hoy terminó siendo una de las personas más rechazadas del país. Un personaje gris que se mueve en las tinieblas”, expresó. Cuestionó abiertamente la posibilidad de que el actual Fiscal General aspire a convertirse en Defensor del Pueblo y llamó a rechazar incluso su eventual designación como encargado. “¿Es eso lo que los venezolanos aspiran? Ese fiscal negó derechos y acusó de terrorismo y traición a la patria a personas honorables en Venezuela”, sostuvo, al tiempo que exhortó a la Asamblea Nacional a actuar con responsabilidad: “Ojalá nos escuchen”.

En materia económica, consideró positivas las reformas planteadas recientemente. “Es el mismo gobierno, pero son otras políticas, son cambios que se proponen”, dijo. Mencionó la aprobación de una nueva Ley de Hidrocarburos, que calificó como “no perfecta, pero buena para lo que necesitamos los venezolanos”. Sin embargo, advirtió que cualquier apertura debe tener un impacto real en la población: “Esta apertura no puede ser para beneficiar al capital solamente. ¿Dónde está la gente? ¿Dónde está el salario? No puede tratarse de una apertura más. El pueblo tiene que estar vigilante”.

El dirigente insistió en que desde 2024 había advertido que el rumbo del país no era el adecuado. “Por pedir una Ley de Amnistía el resultado para mí fue la cárcel; para el pueblo fue la miseria. Pedimos respeto a la Constitución y el resultado fue la cárcel”, relató. A su juicio, Nicolás Maduro tuvo múltiples oportunidades para rectificar. “El país se lo pidió, la comunidad internacional se lo pidió. No hubo forma, no escuchó”.

Sobre la Ley de Amnistía recientemente aprobada, manifestó su respaldo en los términos en que fue sancionada, aunque dejó claro que la considera apenas un punto de partida. “Es un primer paso, no el definitivo ni el último”, señaló, reconociendo el trabajo de la Asamblea Nacional y de los diputados de oposición que, dijo, “están luchando allí”. También instó al Parlamento a colocarse “a la altura de lo que demanda el país en este momento”. Añadió además una valoración explícita sobre el alcance de la medida: “Yo celebro la Ley de Amnistía. No es suficiente, pero es algo. No podemos desdeñar lo bueno por lo perfecto. Reconozco la labor de la Asamblea Nacional y de los parlamentarios de oposición que hacen lo que pueden. ¿Perdón? Estoy de acuerdo con el perdón. No solo podemos ir hacia la libertad, sino al resarcimiento”.

Márquez relató su propia experiencia judicial, recordando que fue acusado de terrorismo, incitación al odio y traición a la patria. “Me imagino que fue porque defendí las instituciones después del 28 de julio, porque llamé al diálogo y porque pedí respetar la Constitución”, ironizó. Indicó que pasó diez meses incomunicado, sin contacto con el exterior.

En cuanto a su futuro político, fue categórico: no se ve integrando el gobierno actual ni regresando al Consejo Nacional Electoral. “No me veo en el CNE ni tampoco en el gobierno actual. No veo elecciones en el corto plazo, por lo tanto no soy candidato”, afirmó. En cambio, presentó una definición simbólica de sus aspiraciones: “Tengo dos candidatas: la Constitución y la democracia. Voy a trabajar porque mis dos candidatas ganen”.

Reiteró que se siente útil en la arena política y que su papel está “al lado de la gente, buscando cambios sólidos”. Aseguró que no contribuiría a un proceso de transformación sumándose al Ejecutivo. “Mi experiencia en el CNE ya fue vivida; hice el trabajo que tenía que hacer allí”, añadió.

Sobre sus relaciones con otros actores, afirmó que no ha conversado con María Corina Machado desde que salió de prisión ni han intercambiado opiniones sobre Estados Unidos. También llamó a abandonar la idea de que existan “venezolanos mejores que otros”, y defendió la necesidad de un gobierno de unidad nacional. Sostuvo que mantiene vínculos tanto con la Plataforma Unitaria Democrática como con diputados de la Asamblea Nacional, a quienes dijo conocer, apreciar y considerar que realizan un buen trabajo.

“Guardemos los egos. Todos tienen derecho a estar aquí. Desde el Gobierno se ha pretendido extinguir a la oposición… Y desde la oposición se ha propuesto extinguir al adversario. Ambos acabaron el país. No podemos seguir así”.

Márquez se definió como un posible puente entre sectores enfrentados. “Quiero ser un puente, sí”, afirmó. Expresó públicamente su afecto hacia el expresidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, a quien agradeció el apoyo brindado a su esposa durante su encarcelamiento. “El presidente Zapatero juega un gran papel en Venezuela y espero que el tiempo lo reivindique. Ha cumplido un papel importante y no voy a negar mi amistad con él”, sostuvo.

Asimismo, anunció que prevé reunirse con el presidente colombiano Gustavo Petro, a quien agradeció por las gestiones realizadas en favor de su liberación. Informó que tiene programada una gira internacional que incluirá países europeos, con el objetivo de impulsar la conformación de un Grupo de Países Amigos de Venezuela que acompañe el proceso político actual.

En el plano internacional, abogó por el levantamiento de las sanciones que aún pesan sobre el país. “Si todos tenemos derecho a cambiar, quítennos las sanciones de una vez. Que no haya más sanciones para poder echar hacia adelante”, expresó. A su juicio, todos los venezolanos comparten responsabilidades en la crisis y están obligados a ponerse de acuerdo “no por complacer a alguien, sino por el futuro de Venezuela”.

Finalmente, subrayó que cualquier desenlace debe conducir a una elección democrática, aunque advirtió que primero deben construirse las condiciones institucionales necesarias. “Nadie lo va a hacer por nosotros. La comunidad internacional puede ser un motor, pero los cambios tienen que ser hechos por nosotros”, afirmó. Señaló que es imprescindible renovar las instituciones y cuestionó la viabilidad de un proceso electoral con el actual CNE: “No podemos”.

Agradeció al presidente Trump la invitación al discurso del Capitolio y ratificó su apoyo a la ruta planteada por el Secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio 

Con ese mensaje, Márquez cerró su comparecencia reafirmando su apuesta por la institucionalidad, el diálogo y la construcción de consensos amplios como vía para superar la crisis venezolana.

La rueda de prensa tuvo lugar en el hotel JW Marriott de Caracas, ubicado en el sector empresarial de El Rosal, en ese establecimiento se hospedaje la delegación diplomática estadounidense que se encuentra en Venezuela encabezada por Laura Dogu.

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