Las nuevas designaciones podrían buscar mantener a raya a los factores militares, mejorar la prestación de servicios y ordenar el frente laboral y social. Imagen: Guacamaya.
Guacamaya, 18 de marzo de 2026. La presidenta encargada Delcy Rodríguez volvió a mover el tablero del poder. Este 18 de marzo anunció hasta siete cambios en el gabinete, entre los cuales destacó un nuevo nombramiento en el Ministerio de Defensa. En paralelo, movimientos en Obras Públicas y Servicios, Energía Eléctrica, Trabajo, Transporte y Cultura completan la ronda de ajustes que reconfiguran el Poder Ejecutivo.
En líneas generales, se denota una mayor presencia de actores cercanos a Delcy y Jorge Rodríguez, mientras que los tecnócratas han aumentado su proporción en el gabinete desde su juramentación apresurada el 5 de enero.
La designación más contundente llega, desde luego, en el Ministerio de la Defensa, ahora a cargo del G/J Gustavo González López en sustitución del G/J Vladimir Padrino López, quien ocupó el cargo ininterrumpidamente desde octubre de 2014. La salida de Padrino cierra un ciclo de casi 12 años como jefe de Defensa, el más prolongado en la historia reciente venezolana.
Defensa en manos de González López: Una nueva era
González López es uno de los oficiales de las FANB más cercanos a Delcy Rodríguez. Con el rango de general en jefe, cuenta con una amplia trayectoria en los organismos de seguridad del Estado. Ha sido ministro de Interior, Justicia y Paz; director del Sebin en dos ocasiones; y desde enero de 2026 comandaba la Guardia de Honor Presidencial y dirigía la Dgcim, los dos aparatos más sensibles de protección del poder central, que ahora estarán en nuevas manos.
La mandataria interina Delcy Rodríguez completó el reajuste del anillo de seguridad del poder con dos movimientos que ocuparon las vacantes dejadas por González López. Por un lado, nombró al G/D Henry Navas Rumbo como nuevo comandante de la Guardia de Honor Presidencial, mientras que designó al C/N Germán Gómez Lárez como jefe de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim).
Ambas figuras ya provienen de instituciones de importancia en materia de seguridad y soberanía. Navas Rumbo era comandante de la Brigada Especial de Protección y Aseguramiento Presidencial (Bepap) dentro de la propia Guardia de Honor. Mientras tanto, Gómez Lárez se desempeñaba como presidente del Instituto Nacional de los Espacios Acuáticos (INEA) y Bolivariana de Puertos (Bolipuertos).
Con estos cambios, Delcy mantiene cohesionada la nueva cadena de mando. Primero, con un militar cercano con trayectoria dentro de la Guardia de Honor, y segundo, con un nuevo director en contrainteligencia con experiencia en labores para neutralizar amenazas internas y externas. Estos movimientos cierran un círculo de control sobre los órganos más sensibles del aparato de defensa gubernamental.
Juan José Ramírez asciende a Vicepresidencia de Obras Públicas y Servicios
El ministro de Obras Públicas, Juan José Ramírez, fue elevado a vicepresidente sectorial de Obras Públicas y Servicios, en reemplazo de Jorge Márquez en ese rol de coordinación. Bajo su titularidad en Obras Públicas se ha iniciado el proyecto de reestructuración del centro de detención de El Helicoide, con el fin de convertirlo en un centro social, cultural y deportivo abierto al público.
Sus funciones ahora pasan a articularse con vivienda, electricidad, agua y otros servicios bajo un mando sectorial unificado. Con este movimiento, Delcy mantiene a Márquez concentrado en Hábitat y Vivienda, mientras deposita en Ramírez una apuesta por blindar un área extremadamente sensible para el humor social: transporte, electricidad, agua, vivienda y servicios básicos.
Jorge Márquez a Hábitat y Vivienda
El M/G Jorge Elieser Márquez Monsalve fue designado ministro para Hábitat y Vivienda, en reemplazo al G/D Raúl Paredes. Márquez llega al sector de la vivienda tras haber sido ministro de Energía Eléctrica desde abril de 2024 y, antes, director general de Conatel desde 2017. Márquez continuará al frente del Sistema 1×10 del Buen Gobierno y de la Fundación Estadio Monumental Simón Bolívar.
Ahora tendrá el encargo de “garantizar el derecho a la vivienda digna” y de acelerar proyectos habitacionales, en un momento en que Delcy necesita mostrar resultados tangibles más allá de la gestión macroeconómica. Aunque mantiene responsabilidades clave, no seguirá al frente de la Vicepresidencia Sectorial de Obras Públicas y Servicios, ocupada ahora por Juan José Ramírez.
Rolando Alcalá en Energía Eléctrica
En sustitución de Jorge Elieser Márquez, Delcy nombró al ingeniero Rolando Alcalá como nuevo ministro del Poder Popular para la Energía Eléctrica. Alcalá es ingeniero electricista egresado de la Universidad Simón Bolívar, especialista en proyectos eléctricos, con experiencia en ejecución de obras de infraestructura en el sistema eléctrico nacional.
El mensaje político es claro: poner un perfil técnico al frente de una cartera marcada por fallas crónicas, racionamientos y un fuerte escrutinio internacional, en momentos en que se habla de nuevas inversiones extranjeras para rehabilitar el Sistema Eléctrico Nacional. Delcy subrayó que Alcalá tiene “gran experiencia nacional e internacional” y que asume el compromiso de seguir fortaleciendo la red eléctrica.
Un magistrado laboral al Ministerio del Trabajo
En el Ministerio del Proceso Social del Trabajo, Delcy designó al magistrado Carlos Alexis Castillo, de la Sala de Casación Social del Tribunal Supremo de Justicia, en sustitución de Eduardo Piñate. Castillo tiene un perfil netamente jurídico–laboral, pues proviene de la cúspide del TSJ en materia social, especializado en conflictos de trabajo y seguridad social.
Su llegada al ministerio se produce en medio de debates intensos por ajustes salariales, reclamos gremiales y discusión sobre el valor real del salario mínimo frente a la devaluación de la moneda local. Colocar a un magistrado laboral en esta cartera sugiere que el gobierno busca manejar con más cuidado técnico y político la relación con sindicatos, negociación colectiva y eventuales reformas.
Transporte: Jacqueline Faría vuelve al Ejecutivo
El sexto movimiento es la salida del V/A Aníbal Coronado del Ministerio de Transporte y la designación de la ingeniera Jacqueline Faría como nueva titular. Coronado había llegado a Transporte hace menos de dos meses, tras pasar por Ecosocialismo, y salir previamente del Despacho de la Presidencia. Debió enfrentar recientemente un paro parcial de transporte en la Gran Caracas, lo que debilitó su margen político.
Faría fue jefa de Gobierno del Distrito Capital (2009-2014), ministra de Comunicación y presidenta de Movilnet, y hasta ahora se desempeñaba como diputada a la Asamblea Nacional, presidenta de la Comisión Permanente de Ecosocialismo e incluso miembro de la Comisión Especial de Seguimiento de la Ley de Amnistía. Su regreso al Ejecutivo la coloca al frente de una cartera clave para la vida cotidiana.
Raúl Cazal entra en Cultura, mientras Villegas se prepara para la Defensoría
En una lógica distinta, pero que encaja con el reacomodo político, Delcy Rodríguez ha nombrado también a Raúl Cazal como nuevo ministro de Cultura. Su predecesor, Ernesto Villegas, sale del gabinete dado su interés en postularse como Defensor del Pueblo, lo que lo obliga a desvincularse de sus afiliaciones políticas y responsabilidades en el Ejecutivo.
Cazal llega al ministerio desde dentro de la propia estructura cultural del Estado. Es periodista, y ha sido viceministro de Fomento para la Economía Cultural, presidente del Centro Nacional del Libro (Cenal), además de ser designado director de la Imprenta Nacional y Gaceta Oficial, así como uno de los rostros visibles de la Filven y de la política del libro y la lectura en los últimos años.
Un Ejecutivo en constante reajuste
Estos nombramientos confirman que Delcy Rodríguez sigue rearmando el Ejecutivo con una lógica de equilibrio entre lealtad política, experticia técnica y contención de conflictos y pragmatismo. Con los ajustes en Defensa rompe con una de las columnas más duraderas de la era Maduro, pero lo hace al sustituirla por un militar que concentra inteligencia, contrainteligencia y protección presidencial.
En el bloque de servicios, la tríada Márquez–Alcalá–Ramírez apunta a mostrar resultados en vivienda, electricidad e infraestructura. Mientras tanto, la entrada de Carlos Alexis Castillo en Trabajo y de Jacqueline Faría en Transporte habla de un Ejecutivo que se prepara para un ciclo de mayor conflictividad social. En concreto, son apuestas para negociar, contener y, en lo posible, capitalizar esos procesos.
En conjunto, estos movimientos muestran a una Delcy que no administra una herencia gubernamental, sino que la reconfigura a su medida. Este rearmado constante, se muestra como su principal herramienta para sostener la estabilidad en un país donde la paciencia ciudadana y el margen internacional son hechos que sugiere mantener en continua supervisión.







