La presidenta encargada Delcy Rodríguez, encabezó este viernes la apertura del Encuentro con el Grupo BID, jornada desarrollada dentro del Consejo Nacional de Economía que reúne a autoridades del Gobierno Bolivariano, del sector privado y de la banca nacional. Fotografía: Instagram / @presidencialve.
Guacamaya, 2 de octubre de 2026. Una delegación del brazo privado del Banco Interamericano de Desarrollo, encabezada por su gerente general, James Scriven, participó en el Consejo Nacional de Economía junto al Gobierno de Delcy Rodríguez. Es el primer contacto de este alcance entre el Grupo BID y el empresariado venezolano tras años de ruptura, y coincide con reportes extraoficiales sobre créditos a Polar, Mercantil y Banesco.
El encuentro se celebró este viernes en el Centro de Convenciones de La Carlota, en Caracas, bajo la conducción de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez. Participaron representantes del Grupo BID, que reúne al BID (que trabaja con gobiernos), a BID Invest (empresas privadas) y a BID Lab (laboratorio de innovación).
Rodríguez adelantó que las conversaciones con la delegación están “bastante avanzadas” en materia de financiamiento al sector público y, sobre todo, al privado, aunque dijo que no daría detalles. Según la mandataria, ese acceso a crédito es una demanda histórica de empresarios, productores y emprendedores en el Consejo: “tener mecanismos de financiamiento para la actividad económica de Venezuela”.
Rodríguez aseguró además que los representantes del BID le transmitieron una agenda de “primero Venezuela, segundo Venezuela y tercero Venezuela”, mientras que la del Gobierno, dijo, apunta al “futuro” y al “desarrollo” del país.
El Consejo Nacional de Economía como interlocutor
El vicepresidente sectorial de Economía y Finanzas, Calixto Ortega, presentó al Consejo como la plataforma donde el Gabinete Económico, la banca pública y privada, los gremios, las cámaras y los emprendedores fijan prioridades para reactivar la economía. “El Consejo Nacional de Economía es el espacio que hemos construido para que el Estado y quienes producen en Venezuela trabajen en una misma mesa”, afirmó en declaraciones difundidas por VTV.
Ortega dijo estar convencido de que el Consejo será un interlocutor natural de BID Invest, porque allí las ideas de la cooperación pueden convertirse “en decisiones y en resultados”. Añadió que normalizar la relación con el Grupo BID y otros socios de desarrollo es “un pilar” de la estrategia oficial de recuperación, orientada, según explicó, a la estabilidad macroeconómica y a mejores condiciones para invertir.
Scriven explicó que la visita busca dos cosas: presentar las capacidades del Grupo y escuchar de primera mano las necesidades de la economía venezolana. El propósito de BID Invest, dijo, es “acompañar al sector privado y contribuir e impulsar inversiones con impacto al desarrollo del país”.
Créditos reportados de forma extraoficial
Según el medio Bitácora Económica, con información de la periodista Blanca Vera Azaf, y el semanario Exclusivas Económicas reportaron que BID Invest aprobó recientemente financiamientos para Empresas Polar, Banco Mercantil y Banesco. En el caso de las dos entidades financieras, los recursos se destinarían a fortalecer su capital; en el de Polar, a impulsar el sector agrícola, en particular los cultivos del estado Portuguesa.
Ni el BID Invest ni las empresas han confirmado públicamente estas operaciones en el material consultado, por lo que deben tratarse como información no oficial. De confirmarse, serían los primeros préstamos del organismo a empresas venezolanas en años.
Rodríguez afirmó que el tercer trimestre sumaría “22 trimestres consecutivos de crecimiento”, con una expansión de al menos 6,5 % pese al “doble terremoto”, y habló de una “ebullición económica”. Son cifras de la propia presidenta, presentadas sin desglose ni fuente independiente en las declaraciones difundidas.
¿ Cómo funciona BID Invest?
BID Invest es la institución del Grupo BID dedicada al sector privado. Presta, garantiza e invierte en empresas de América Latina y el Caribe sin garantía soberana: es decir, el riesgo es el de la empresa o el proyecto, no el del Estado. Sus herramientas incluyen:
- Puede otorgar préstamos senior y subordinados, en dólares o en moneda local y garantías para inversión.
- Facilita inversiones de capital, como socio minoritario.
- Financiamiento mezzanine (entre deuda y capital).
- Financiamiento de comercio exterior y cadenas de suministro.
- Apoyo para emitir bonos.
- Financiamiento combinado, que mezcla recursos comerciales con fondos concesionales de donantes.
Atiende sobre todo a empresas medianas y grandes en infraestructura, instituciones financieras, agronegocios, energía, manufactura y turismo. Además actúa como movilizador de capital, ya que estructura la operación y luego invita a bancos, fondos u otros inversionistas privados a sumarse, de modo que su participación funciona como señal de confianza para terceros.
Un punto clave es que el BID Invest informa que sus créditos no son blandos ni subsidiados. Se otorgan a tasas de mercado y se espera que financien crecimiento, modernización o proyectos con impacto en empleo, sostenibilidad o inclusión.
¿Por qué puede importar para el sector privado venezolano?
El sector privado venezolano se ha enfrentado por años a un capital escaso y de largo plazo. Tras años de descapitalización y poca inversión, las empresas venezolanas tienen pocas fuentes de financiamiento en dólares a plazos que permitan invertir en maquinaria, tecnología o expansión. Un multilateral puede cubrir ese vacío.
Puede contribuir al fortalecimiento de la banca. Si los préstamos reportados a Mercantil y Banesco se confirman, aumentarían su capacidad de otorgar crédito, lo que multiplicaría el efecto en otros sectores.
Efecto señal. La entrada de un organismo con estándares de evaluación estrictos puede abrir la puerta a otros prestamistas e inversionistas, por su rol de movilizador de recursos.
Vía independiente del Estado. Al no requerir garantía soberana, BID Invest puede operar con empresas privadas aunque el Estado aún deba resolver sus pasivos con el BID. Esto es una lectura analítica, no una afirmación de las fuentes citadas.
Los límites
El financiamiento a tasas de mercado exige que los proyectos sean rentables y que las empresas superen evaluaciones de riesgo y cumplimiento. Además, Venezuela mantiene una deuda acumulada de unos 2.500 millones de dólares con el BID, que según los reportes debería reembolsarse o reestructurarse antes de acceder a nuevas líneas de financiamiento.
Las relaciones con el organismo se retomaron el 24 de junio, cuando se aceptó el nombramiento de Ortega como gobernador por Venezuela. En septiembre, Rodríguez se reunió en Nueva York con autoridades del BID, el Banco Mundial y el FMI.







