Alvorada Oil & Gas y Dinatel Group ponen en marcha la primera unidad de bombeo petrolero construida íntegramente en Venezuela

La tecnología, desarrollada y construida en Venezuela, permite reducir hasta un 50 % el consumo eléctrico, según información de la empresa. Fotografía: Alvorada Oil & Gas.

Guacamaya, 23 de octubre de 2026. La alianza asegura que el equipo, diseñado y fabricado en el país, consume hasta la mitad de la electricidad de un sistema convencional y marca un paso en la industrialización del sector. Alvorada, petrolera de origen brasileño que opera tres bloques en el borde noreste de la Faja del Orinoco, busca elevar su producción de unos 4.000 a 20.000 barriles diarios.

Alvorada Oil & Gas, en alianza estratégica con Dinatel Group, informó que construyó e instaló la primera unidad de bombeo petrolero hecha por completo en Venezuela. La empresa presenta el proyecto como parte de un esfuerzo por fortalecer la producción nacional de tecnología para la industria de hidrocarburos.

El equipo fue desarrollado con ingeniería y procesos de fabricación locales. Según el anuncio, su tecnología permite recortar hasta 50 % el gasto de electricidad, trabajar a profundidades de hasta 13.000 pies y manejar tanto crudos livianos como pesados.

La primera unidad ya opera en los campos Boca, Guara y Guico, donde Alvorada trabaja junto al Consorcio ACE. Las empresas señalan que se trata de la primera entrega de una serie de equipos que ya fueron contratados y que se irán sumando de manera gradual.

Paulo Buzanelli, chairman de Alvorada Oil & Gas, calificó el hecho como un punto de inflexión para el sector y lo vinculó con la confianza del grupo en el país. “Este avance marca un antes y un después para la industria petrolera venezolana. No estamos hablando únicamente de incorporar una nueva tecnología a nuestras operaciones, sino de demostrar que Venezuela tiene el talento, la ingeniería y la capacidad industrial para fabricar equipos petroleros con estándares de calidad y competitividad internacional.”

“Que esta unidad lleve el sello 100 % Hecho en Venezuela representa un motivo de orgullo y, sobre todo, una demostración concreta de la confianza y la apuesta de largo plazo del Grupo Alvorada por el desarrollo energético e industrial del país”, añadió Buzanelli.

Según la compañía, la iniciativa responde a una decisión estratégica de apostar por la transferencia de tecnología, el fortalecimiento de la industria metalmecánica venezolana y la formación de capacidades nacionales para fabricar equipos petroleros. Con la alianza, ambas empresas aspiran a mostrar que explotar los recursos energéticos del país puede ir de la mano de inversión industrial, ingeniería local y creación de valor dentro de Venezuela.

¿Qué es Alvorada y qué hace en Venezuela?

Alvorada es una petrolera independiente de origen brasileño fundada en 2023, según Bloomberg. Su llegada al país fue anterior a la caída de Nicolás Maduro y puede ubicarse concretamente en 2024, cuando, en palabras de ese medio, “tudo era mato”, es decir, cuando casi nadie apostaba por Venezuela. Bloomberg indica que la empresa adquirió sus contratos de producción hace unos tres años y que la tesis de Buzanelli era que Venezuela podría vivir una apertura comparable a la posterior al colapso de la Unión Soviética.

La compañía produce en tres bloques en el extremo noreste de la Faja Petrolífera del Orinoco. En abril de 2026 su producción rondaba los 4.000 barriles diarios y su meta era llegar a 20.000 en dos años, según Bloomberg. Buzanelli añadió entonces que otro proyecto en evaluación podría llevar el total a 30.000 barriles diarios en pocos meses.

Los bloques estaban inactivos y pertenecían a PDVSA. Alvorada los asumió bajo un contrato de “participación productiva”, con una inversión de 30 millones de dólares para reactivarlos, y paga regalías al Estado en barriles; el porcentaje no fue divulgado. El mismo medio contabiliza 844 pozos en unos 580 kilómetros cuadrados, todos en tierra. El crudo es mayormente liviano o de calidad media, algo poco habitual en la Faja, y puede servir como diluyente de crudos más pesados de otros proyectos, explicó Buzanelli a Bloomberg.

El respaldo financiero viene de Galapagos Capital, gestora creada en 2019 por Carlos Fonseca, antiguo responsable de capital de riesgo de BTG Pactual, con unos 4.200 millones de dólares en activos bajo gestión. Alvorada también estudia servicios petroleros, logística y procesamiento, y adquirió la pequeña empresa estadounidense Calistoga, que funciona como un vehículo con registro en Texas para operar en Venezuela.

El contexto: campos maduros y un sector que se reabre

Boca y Guara figuran entre los campos históricos del oriente venezolano. Guara fue descubierto en 1942 y Boca, parte del área mayor de Oficina, produce desde 1945, según Global Energy Monitor. Son yacimientos con décadas de explotación, donde el levantamiento artificial, como el bombeo mecánico, es parte central de la operación. No se encontró información pública sobre el campo Guico, el Consorcio ACE ni Dinatel Group.

Alvorada forma parte de un grupo de empresas brasileñas que se posicionan en Venezuela tras la captura de Maduro por Estados Unidos en enero de 2026 y el posterior alivio de sanciones. InvestNews cita además a Fluxus, el brazo petrolero de J&F, que compró A&B Oil and Gas y con ello 49 % de la empresa mixta Petrolera Roraima, y a Eneva, que firmó en septiembre un memorando de entendimiento con Halliburton.

El telón de fondo es la brecha entre reservas y producción. Venezuela tiene unos 300.000 millones de barriles, pero produce cerca de un millón diarios, frente a los 3,4 millones de 1997,  atribuido a la caída a la falta de inversión, las sanciones y al envejecimiento de los equipos. En ese cuadro, una unidad de bombeo de fabricación local es una señal de industrialización y avance concreto.

Una empresa que apostó  por Venezuela cuando casi nadie lo hacía. 

En este contexto, Alvorada Oil & Gas representa un ejemplo de cómo algunas empresas internacionales están apostando por el potencial energético venezolano más allá de la recuperación inmediata de la producción petrolera. Su decisión de invertir en la reactivación de campos maduros, ampliar sus operaciones y desarrollar tecnología junto a una empresa local refleja una visión de largo plazo sobre las oportunidades que ofrece el país. Si la iniciativa logra consolidarse, la alianza con Dinatel Group podría contribuir no solo a elevar la producción de crudo, sino también a fortalecer las capacidades industriales nacionales, generar transferencia tecnológica y reducir la dependencia de equipos importados. 

El desafío será convertir este primer avance en una cadena de producción sostenible, con resultados verificables y una participación local cada vez mayor. En una industria que necesita capital, modernización y nuevas capacidades técnicas, la apuesta de Alvorada sugiere que el potencial de Venezuela no se limita a sus reservas de hidrocarburos, sino que también reside en su capacidad para desarrollar una industria energética más integrada, competitiva y generadora de valor dentro del país.

La apuesta de Alvorada por Venezuela comenzó antes de que el nuevo escenario político y económico despertara el interés de un número mayor de inversionistas internacionales. Cuando buena parte del mercado todavía percibía al país como un destino de alto riesgo, la compañía decidió entrar, asumir el reto de reactivar campos petroleros y construir una operación con perspectivas de crecimiento a largo plazo. 

Hoy, su alianza con Dinatel Group para fabricar tecnología petrolera en territorio venezolano refleja una apuesta que va más allá de extraer crudo, pues se basa en desarrollar capacidades industriales y generar valor dentro del país. En un momento en el que Venezuela busca recuperar su posición en el mercado energético internacional, experiencias como esta pueden contribuir a sentar las bases de una nueva etapa de crecimiento. 

El despegue económico venezolano dependerá, en buena medida, de su capacidad para atraer capital paciente, ofrecer condiciones que permitan sostener las inversiones y transformar sus recursos naturales en producción, empleo, tecnología e industria nacional. En ese camino, Alvorada representa el ejemplo de una empresa que decidió apostar por el potencial venezolano antes de que muchos otros comenzaran a hacerlo, y cuya evolución permitirá evaluar hasta qué punto esa confianza puede traducirse en resultados concretos para la recuperación económica del país.

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