Venezuela busca recuperar su sector minero tras años de comercio de oro informal y sanciones internacionales. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, impulsa reformas legales, reorganización institucional y acuerdos con actores como Trafigura para atraer inversión extranjera. Estados Unidos presiona por menores regalías y corredores seguros para proteger inversiones y trabajadores en zonas como Bolívar. La presencia de personal técnico inspeccionando el Parque Industrial Minero III Planta Chocó, en el estado Bolívar, forma parte de la agenda de mantenimiento y preparación del país para operar bajo nuevas reglas y estándares internacionales. Fotografía: CVM/ red social X
Guacamaya,16 de marzo de 2026. Venezuela se encuentra en un punto de inflexión en su sector minero: tras años de rutas informales de comercio de oro y sanciones internacionales, el país impulsa una serie de reformas legales, reorganización institucional y acuerdos estratégicos con actores internacionales como Trafigura. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, busca modernizar la Ley de Minas, formalizar la minería artesanal y atraer inversión extranjera, mientras Estados Unidos presiona para reducir regalías y garantizar seguridad en las zonas de explotación. Entre corredores seguros, fusiones empresariales y esquemas de abastecimiento responsable, el oro venezolano vuelve a convertirse en un eje de geopolítica y economía global
Acuerdo Trafigura-Minerven : un nuevo punto de partida
El reciente acuerdo entre la comercializadora suiza Trafigura y la empresa estatal venezolana Minerven para desarrollar un programa de abastecimiento responsable de oro marca un nuevo intento por reorganizar y formalizar el sector aurífero venezolano tras años en los que el metal fue comercializado a través de circuitos alternativos para sortear sanciones internacionales.
Según informó Reuters, el acuerdo contempla un esquema de prepago por oro doré —una aleación semipura que luego es refinada— mediante el cual Minerven suministraría entre 650 kilogramos y una tonelada métrica de oro procedente exclusivamente de sus operaciones, destinado al mercado estadounidense. La iniciativa se produce después de que Estados Unidos autorizara la compra de oro producido por Minerven, sus subsidiarias y el gobierno venezolano, permitiendo que el metal sea enviado a refinerías en territorio estadounidense.
Trafigura indicó que el acuerdo se limitará únicamente a la producción propia de Minerven, con el objetivo de garantizar trazabilidad y cumplimiento de normas laborales y regulatorias. El programa busca elevar los estándares del sector aurífero estatal venezolano para que, eventualmente, su producción pueda integrarse de forma transparente en los mercados internacionales.
La decisión de restringir las compras a operaciones estatales también apunta a evitar la incorporación de oro procedente de terceros, particularmente del Arco Minero del Orinoco, una vasta región minera del sur del país donde investigaciones de la Organización de las Naciones Unidas han documentado la presencia de minería informal vinculada a redes criminales, explotación laboral y graves impactos ambientales.
Reorganización institucional del sector minero
En paralelo a este nuevo canal comercial, el gobierno venezolano ha iniciado una reestructuración institucional de la industria aurífera estatal.
Mediante el Decreto Presidencial Nº 5.266, publicado en la Gaceta Oficial Extraordinaria Nº 6.994 del 6 de marzo de 2026, se ordenó la fusión por absorción de Minerven por parte de la Corporación Venezolana de Minería (CVM).
El decreto establece que la CVM será la entidad subsistente y asumirá la totalidad del patrimonio de Minerven, incluidos activos, pasivos y obligaciones. Asimismo, la corporación deberá realizar las adecuaciones organizativas necesarias —especialmente en materia de talento humano— en un plazo de 30 días a partir de la publicación del decreto.
La ejecución del proceso quedó bajo la responsabilidad del Ministerio del Poder Popular para el Desarrollo Minero Ecológico e Industrias Básicas, mientras que el Ejecutivo designó a Héctor José Silva Hernández como presidente encargado de la corporación.
Reforma legal para abrir el sector minero
La reorganización empresarial del sector se complementa con una reforma estructural del marco jurídico que regula la minería en Venezuela.
La presidenta encargada Delcy Rodríguez anunció que el Ejecutivo impulsará una reforma integral de la Ley de Minas vigente desde 1999, con el objetivo de modernizar la normativa y facilitar nuevas inversiones internacionales en el sector.
La Asamblea Nacional de Venezuela aprobó en primera discusión un proyecto de Ley Orgánica de Minas destinado a sustituir la legislación actual y establecer nuevas reglas para toda la cadena de valor de la actividad minera: exploración, explotación, procesamiento, transporte y comercialización de los recursos minerales del país.
El proyecto plantea reforzar la seguridad jurídica para atraer capital extranjero, incluyendo mecanismos de mediación y arbitraje especializados para la resolución de disputas, así como la creación de una Superintendencia Nacional de Minas encargada de supervisar las operaciones, promover inversiones y organizar institucionalmente el sector.
La reforma también contempla la creación de un fondo social minero, destinado a financiar la seguridad social de los trabajadores del sector y a garantizar mayores beneficios sociales vinculados a la actividad extractiva.
Otro de los objetivos del proyecto es ordenar la minería artesanal, un fenómeno extendido en el sur del país. Según estimaciones oficiales, más de 200.000 mineros informales operan actualmente en zonas como el Arco Minero del Orinoco, por lo que la nueva legislación busca incorporarlos al sistema fiscal y ofrecerles protección social mediante mecanismos de registro y formalización.
Ajustes solicitados por Estados Unidos
La reforma de la Ley de Minas se produce también bajo influencia directa de Estados Unidos. Fuentes consultadas por Guacamaya han revelado que la Casa Blanca ha solicitado eliminar el sistema de empresas mixtas y la figura del Fondo Nacional Minero, además de reducir las regalías mineras de 13 % a un máximo de 5 %, con el fin de incentivar la inversión extranjera y garantizar condiciones más competitivas para los inversionistas.
En paralelo, Guacamaya ha podido conocer que en conversaciones privadas Estados Unidos ha pedido la creación de corredores seguros en el estado Bolívar, destinados a proteger tanto las inversiones como a los trabajadores frente a la presencia de organizaciones criminales en zonas como el Arco Minero. Esta medida busca ofrecer un entorno operativo seguro para empresas internacionales, reduciendo riesgos asociados a la minería informal y a la violencia en la región donde existe presencia de grupos irregulares como el ELN y bandas criminales.
Estas recomendaciones externas buscan reforzar los esfuerzos del gobierno de Delcy Rodríguez para formalizar la minería artesanal, garantizar trazabilidad en la producción de oro y ofrecer marcos de seguridad jurídica y social que permitan integrar el sector al mercado global.
Las rutas informales del oro venezolano
El intento de formalizar el comercio aurífero ocurre después de varios años en los que Venezuela recurrió a rutas comerciales alternativas para colocar su oro en el mercado internacional.
Diversas investigaciones periodísticas y reportes de organismos internacionales han señalado que parte del metal venezolano fue exportado hacia países africanos como Uganda, Malí o Burkina Faso, donde podía ser refinado o mezclado con producción local antes de ser comercializado en centros globales del comercio aurífero como Dubái.
Uno de los episodios más conocidos ocurrió en 2019, cuando autoridades ugandesas investigaron la llegada a una refinería local de 7,4 toneladas de oro valoradas en unos 300 millones de dólares, vinculadas a cargamentos procedentes de Venezuela. El metal habría llegado en dos envíos —de 3,8 y 3,6 toneladas— transportados en vuelos chárter desde Caracas, según reportes citados por Reuters y medios internacionales.
El paso por refinerías africanas permitía diluir el origen del metal, mezclándolo con producción local para obtener certificados de exportación distintos al venezolano antes de su comercialización en el mercado global.
Turquía: el socio clave del oro venezolano
Antes de consolidarse estas rutas africanas, el principal destino del oro venezolano fue Turquía, que desde 2018 se convirtió en un socio estratégico para Caracas en el comercio del metal.
Datos del Instituto Estadístico turco citados por Reuters indican que Venezuela exportó al menos 20,15 toneladas de oro a Turquía entre enero y mayo de 2018, por un valor cercano a 779 millones de dólares. Investigaciones posteriores estimaron que ese año hasta 73 toneladas de oro venezolano fueron vendidas a empresas en Turquía y en los Emiratos Árabes Unidos.
Gran parte de este metal fue refinado en instalaciones en Estambul antes de ser comercializado en mercados internacionales.
El comercio también se articuló en torno a un esquema de intercambio de oro por bienes, mediante el cual Venezuela obtenía alimentos y productos básicos para los programas sociales conocidos como CLAP.
Las inversiones turcas en el Arco Minero
La relación entre Caracas y Ankara no se ha limitado al comercio del metal. En junio de 2024, el gobierno venezolano firmó acuerdos con empresas turcas para participar directamente en la explotación de recursos minerales en el Arco Minero del Orinoco.
Entre los actores más relevantes se encuentra el conglomerado industrial Yildirim Group, que participa en proyectos de explotación aurífera mediante alianzas con Minerven.
Los acuerdos contemplan además inversiones en la rehabilitación de instalaciones industriales vinculadas al hierro y acero, así como proyectos petroquímicos relacionados con la producción de amoníaco. En muchos casos, estos proyectos operan bajo esquemas de comercio compensado, en los cuales la inversión extranjera en infraestructura o tecnología se paga directamente con recursos minerales o producción futura.
Un sector en transformación
Datos oficiales citados por Reuters indican que la producción de oro de Venezuela aumentó 37 % en 2025, alcanzando 9,5 toneladas, mientras que el Banco Central de Venezuela mantenía 47 toneladas de oro en reservas oficiales al cierre de ese año.
En paralelo, el país mantiene una disputa legal con el Banco de Inglaterra por el acceso a 31 toneladas de oro venezolano almacenadas en Londres, cuyo control ha sido objeto de litigio en tribunales británicos.
En este contexto, el acuerdo con Trafigura, la reforma legal del sector minero, las presiones de Estados Unidos y la reorganización institucional de las empresas estatales parecen apuntar a reconstruir un canal formal de exportación de oro venezolano, con mayores estándares de trazabilidad, inversión internacional y supervisión global.
Tras años en los que el metal circuló por rutas informales que conectaban América del Sur, África y Oriente Medio, el desafío para Caracas será transformar ese sistema en una industria aurífera capaz de reintegrarse plenamente al mercado global bajo reglas de transparencia, seguridad jurídica y protección social.







