Tras una reunión privada, ambos mandatarios brindaron declaraciones conjuntas para posteriormente liderar una sesión ampliada con sus respectivas delegaciones, donde se discutieron diversos temas estratégicos para la relación bilateral. | Fotografías: Prensa Presidencial / Venezolana de Televisión
Guacamaya, 24 de abril de 2026. La visita del presidente colombiano Gustavo Petro a Caracas este viernes volvió a poner en primer plano la relación entre Venezuela y Colombia, una de las más sensibles y estratégicas de la región. Tras ser recibido en Maiquetía por el canciller Yván Gil, sostuvo un encuentro con la presidenta encargada Delcy Rodríguez en el Palacio de Miraflores con temas como comercio, energía, seguridad fronteriza como principal prioridad.
El encuentro tuvo además una carga política inédita, pues se trató de la primera reunión de Rodríguez con un jefe de Estado desde que asumió el poder tras la captura de Nicolás Maduro. La cita, que había sido intentada previamente en la ciudad fronteriza de Cúcuta, fue cancelada un día antes por razones de seguridad argumentadas por Venezuela, según informó la Cancillería colombiana.
Para el mandatario colombiano, en cambio, el arribo marcó su sexta visita a Venezuela desde que asumió el poder, aunque la primera desde abril de 2024, antes del controvertido proceso electoral venezolano de ese año que hizo cuestionar internacionalmente la legitimidad de Nicolás Maduro. Petro junto Rodríguez brindaron declaraciones conjuntas en las afueras del Palacio Presidencial.
Un encuentro con peso político
Rodríguez abrió sus declaraciones con un gesto de bienvenida que buscó enmarcar el encuentro en la integración regional. “Quiero en nombre del pueblo de Venezuela y del gobierno venezolano dar la bienvenida al presidente Gustavo Petro y a su distinguida delegación que durante los últimos dos días han estado participando en la tercera reunión de la Comisión de Vecindad Colombo-Venezolana”, expresó.
La mandataria insistió en que la reunión se ha producido en un momento de recomposición histórica entre ambos países. “Esta visita se enmarca en un momento de profunda necesidad de unión y de integración de nuestros pueblos”, afirmó, al tiempo que reivindicó el papel de la reapertura fronteriza, impulsada por Petro en 2022, como punto de inflexión en la relación bilateral.
Frontera, comercio y producción local

A partir de dicho punto de la reapertura fronteriza, Rodríguez destacó como uno de los temas centrales la normalización del intercambio comercial tras la corrección de una situación histórica que calificó de anómala. “Logramos la apertura de la frontera. Era un hecho antinatural mantener cerrada nuestra frontera en unas poblaciones acostumbradas al intercambio comercial”, señaló.
La jefa de Estado también defendió una visión de soberanía económica compartida. “No tiene sentido que Colombia o Venezuela miren hacia otras latitudes y otros hemisferios lo que podemos conseguir en nuestros territorios”, dijo, al aludir a la necesidad de fortalecer la producción local y sustituir importaciones. En esa misma línea, llamó a pensar el vínculo bilateral como una unidad histórica y social.
Seguridad fronteriza y crimen transnacional
Desde luego, la seguridad en la frontera también ocupó un lugar prioritario en la agenda. Rodríguez advirtió sobre las economías ilegales que operan en la zona limítrofe. “Que sepan los grupos del narcotráfico, grupos que están inmiscuidos en el contrabando de combustible y otro tipo de contrabando que estamos dando paso firme para el combate a estos delitos”, expresó.
Petro, por su parte, insistió en que la frontera debe dejar de ser un espacio capturado por actores armados y estructuras ilegales. “La frontera solo sea para el pueblo, pueblo colombiano y pueblo venezolano. La frontera no puede ser de nadie más que de los pueblos”, afirmó, al defender una estrategia conjunta de control territorial y cooperación en inteligencia.
Geopolítica, energía y hermandad
El mandatario colombiano fue más allá de la coyuntura fronteriza y habló de la dimensión geopolítica de la relación. “Somos el corazón del mundo. En la medida en que nos dividimos partimos el corazón del mundo y en la medida en que nos unimos restablecemos el corazón del mundo”, afirmó, en una idea que conectó con su visión de América Latina como eje de una nueva arquitectura internacional.
En materia energética, Petro también proyectó la cooperación hacia los cambios globales al insistir en que la transición energética puede convertirse en un instrumento de paz y desarrollo compartido. “Los nuevos modos de energía pueden traer paz pueden traer la construcción de una democracia global de una humanidad hermana”, señaló.
La reactivación del gasoducto binacional Venezuela-Colombia aparece como uno de los puntos que aparecen como telón de fondo técnico del encuentro. El proyecto gira, sobre todo, alrededor de la recuperación del gasoducto Antonio Ricaurte, que conecta ambos países y que desde 2019 está fuera de operación. Lo proyectado es reparar un tramo dañado de 5 kilómetros para volver a ponerlo en servicio.
Reunión ampliada en el salón Simón Bolívar

Tras las declaraciones, ambos mandatarios pasaron a una reunión ampliada con delegaciones de los dos países en el salón Simón Bolívar del Palacio de Miraflores, donde se profundizan temas concretos de cooperación. La agenda incluye comercio, energía, seguridad fronteriza, lucha contra el narcotráfico, contrabando y mecanismos de integración institucional.
La cita de Caracas consolida el giro diplomático iniciado en 2022 con la reapertura de la frontera y refuerza la apuesta de ambos gobiernos por recomponer una relación que durante años estuvo marcada por el deterioro del intercambio binacional. En este nuevo momento, Petro y Rodríguez intentan proyectar una narrativa de vecindad, soberanía y cooperación que aspira avanzar a resultados tangibles.







