La revista Fortune informó que el economista estadounidense Steve Hanke y el diputado venezolano Antonio Ecarri trabajan en un plan para dolarizar formalmente a Venezuela. Imagen: Guacamaya.
Guacamaya, 20 de agosto de 2026. El economista estadounidense Steve Hanke, conocido internacionalmente como el “Money Doctor” por su participación en reformas monetarias para detener procesos de hiperinflación, trabaja junto al diputado y excandidato presidencial Antonio Ecarri en una propuesta para dolarizar formalmente la economía venezolana, según reveló Fortune.
Hanke elaboró un proyecto de ley que plantea sustituir el bolívar por el dólar estadounidense y cerrar el Banco Central de Venezuela (BCV). El economista trabaja estrechamente con Ecarri en el desarrollo de esta iniciativa, orientada a avanzar hacia una dolarización formal de la economía venezolana.
El argumento central de Hanke es que Venezuela necesita recuperar primero la estabilidad monetaria para poder reconstruir su economía. Según sus estimaciones citadas por la revista, la inflación venezolana se ubica cerca del 400% anual. La dolarización eliminaría la posibilidad de financiar el gasto público mediante una nueva emisión de bolívares y reduciría la discrecionalidad de las autoridades sobre la política monetaria.
Hanke sostiene además que un entorno de precios estables podría facilitar el regreso del crédito, las hipotecas y la inversión privada, actualmente limitados por la incertidumbre monetaria. También considera que la medida podría impulsar inversiones en sectores como petróleo y electricidad y contribuir a acelerar una eventual reestructuración de la deuda venezolana.
La experiencia internacional de Hanke
La propuesta para Venezuela se apoya en una larga trayectoria internacional de Hanke asesorando gobiernos y diseñando reformas monetarias.
En Montenegro, participó en el proceso que llevó al país a abandonar en 1999 el dinar yugoslavo, afectado por una fuerte inflación, y adoptar el marco alemán. Posteriormente, Montenegro sustituyó el marco por el euro, que continúa utilizándose como moneda.
En Ecuador, Hanke asesoró al ministro de Finanzas durante el proceso de dolarización del año 2000, cuando el país abandonó el sucre y adoptó oficialmente el dólar estadounidense. Fortune destaca que Ecuador ha mantenido durante las últimas dos décadas tasas de inflación comparativamente bajas, aunque la dolarización también ha generado debates sobre la pérdida de capacidad para devaluar la moneda frente a competidores regionales.
En Zimbabwe, Hanke se desempeñó en 2009 como asesor informal del primer ministro Morgan Tsvangirai en medio de uno de los episodios de hiperinflación más severos registrados en la historia contemporánea. Ante el colapso de la moneda local, la población comenzó a utilizar masivamente monedas extranjeras y el Gobierno terminó formalizando un sistema dolarizado. Según Hanke, la inflación “prácticamente desapareció” mientras se mantuvo ese esquema.
El economista también diseñó o asesoró sistemas de currency board mecanismos mediante los cuales una moneda local mantiene una tasa fija frente a una moneda fuerte y su emisión está respaldada por reservas en Estonia, Lituania, Bulgaria y Bosnia.
Su segundo intento en Venezuela
Esta tampoco es la primera vez que Hanke intenta promover una reforma monetaria en Venezuela. Entre 1995 y 1996, durante el segundo gobierno de Rafael Caldera, se desempeñó como asesor económico y diseñó una propuesta de currency board para estabilizar el bolívar. El proyecto no obtuvo entonces el apoyo necesario en el Congreso.
Tres décadas después, considera que el escenario es distinto. El dólar ya ocupa un espacio fundamental en la economía cotidiana venezolana y una parte importante de las transacciones, precios y ahorros se expresan en la moneda estadounidense.
Hanke define este proceso como una “dolarización espontánea”. Además del uso de billetes estadounidenses, las stablecoins vinculadas al dólar particularmente USDT o Tether han adquirido una presencia importante en pagos y remesas. Para el economista, esto demuestra que los propios ciudadanos ya han comenzado a escoger la moneda que prefieren utilizar.
La propuesta que Hanke trabaja junto a Antonio Ecarri busca ahora llevar esa realidad económica del mercado a la ley. El objetivo es convertir una dolarización que surgió de manera informal como respuesta a la pérdida de confianza en el bolívar en un régimen monetario institucional, con la estabilidad de precios como punto de partida para recuperar el crédito, atraer inversión y reconstruir la economía venezolana.







