ONGs denuncian la persistencia de una estrategia de “puerta giratoria”, donde nuevos arrestos compensan las libertades otorgadas, manteniendo una cifra importante de detenidos | Fotografía: Comité por la Libertad de los Presos Políticos.
Guacamaya, 14 de agosto de 2026. La dinámica política nacional ha traído consigo nuevos avances y es que este viernes el Programa para la Paz y la Convivencia Democrática anunció el otorgamiento de medidas “alternativas a la privación de libertad” para un total de 131 presos políticos. Este anuncio se produce apenas dos días después del cierre de la primera ronda de negociaciones presenciales entre el Gobierno y la representación de la AN 2015.
Aunque la cifra oficial apunta más de un centenar de beneficiarios, Gonzalo Himiob, director vicepresidente de la ONG Foro Penal, informó en primera instancia que hasta las 5:30 PM del día del anuncio solo se habían podido confirmar 45 excarcelaciones de manera verificada. Destacadas excarcelaciones se dieron principalmente en centros de reclusión como Yare II, el Rodeo I y el INOF.
Destacadas liberaciones y principales reacciones
Entre los grupos liberados destaca un contingente de 25 personas desde El Rodeo y otras 17 de Yare, vinculadas al “caso Plaza Venezuela”, un expediente abierto en agosto de 2025 tras denuncias de una presunta conspiración para detonar explosivos en dicha zona de Caracas. Los familiares de este grupo continuamente habían denunciado desapariciones forzadas y falta de acceso a expedientes.
A su vez, otro caso estremecedor que vio luz fue el de Emirlendris Benítez, quien recuperó su libertad tras ocho años en prisión. Benítez fue detenida en agosto de 2018 bajo acusaciones de participar en el presunto atentado con drones contra Nicolás Maduro y durante su custodia sufrió un aborto involuntario y quedó en silla de ruedas. Salió junto a un grupo de mujeres del INOF.
A pesar de que las confirmaciones avanzan con cautela, reportes extraoficiales y de familiares sugieren que la cifra de este viernes podría superar los registros parciales iniciales debido a salidas simultáneas en cárceles del interior del país. Antes de esta nueva ola, el balance de Foro Penal señalaba la existencia de 391 presos políticos en Venezuela, con corte al 10 de agosto.
Dinorah Figuera, presidenta de la AN 2015, celebró las medidas pero recordó que todos los detenidos merecen la libertad plena e inmediata. Por su parte, Primero Justicia reconoció la constancia de la comisión negociadora, mientras que Voluntad Popular exigió la liberación de todos para una verdadera transición. De ambas organizaciones es de donde provienen los miembros de la delegación opositora.
Un antecedente clave para este clima de distensión fue la excarcelación definitiva de la jueza María Lourdes Afiuni, cuyo caso fue cerrado plenamente el pasado 8 de agosto, justo después del primer día de los encuentros presenciales del diálogo. Afiuni fue símbolo de persecución judicial desde diciembre de 2009 tras la orden directa de Hugo Chávez de imponerle la “pena máxima”.
Los ejecutores de la medida y el principales retos
El Programa para la Paz y la Convivencia Democrática, creado en enero por Delcy Rodríguez, para “consolidar la armonía social”, está encabezado por el fiscal general Larry Devoe, junto a representantes empresariales y académicos como Ricardo Cusanno y Michael Penfold. Ana María Sanjuán y Génesis Garvett, del Ejecutivo, además de integrar el Programa, también conforman la delegación de Gobierno en el diálogo.
La cronología de las excarcelaciones en este 2026 revela una brecha constante entre las cifras que el gobierno interino de Delcy Rodríguez anuncia y las que el Foro Penal y otras ONGs logran verificar de manera independiente. Esta discrepancia ha sido un punto de fricción permanente para los familiares y negociadores.
En enero se registraron las primeras oleadas masivas que sumaron 302 liberados hacia finales de mes. En marzo, tras la aprobación de la Ley de Amnistía, se elevó el acumulado a 670 excarcelaciones que sumó otras liberaciones en mayo. Foro Penal reportó un total histórico acumulado de 894 liberaciones en 2026, pero la cifra de presos políticos no bajaba de los 380 debido a nuevos arrestos paralelos.
Al 3 de agosto se contabilizaban 382 presos, cifra que incluso subió a 391 para el 10 de agosto debido a detenciones recientes que neutralizaron las pocas salidas esporádicas. Foro Penal ha cuestionado la vigencia de una política de “puerta giratoria”, donde se ejecutan nuevos arrestos de forma paralela a las liberaciones, sumado a opacidad en listados oficiales que mantienen estáticas las cifras de prisioneros.
Las organizaciones de derechos humanos deben realizar un trabajo de verificación “caso por caso” para confirmar quiénes han salido realmente de los centros de reclusión. El reto para la mesa de negociación y el Programa para la Paz es transformar estas “medidas alternativas” en libertades plenas y el cese definitivo de la persecución que cierre con la liberación de todos los presos políticos.







