Cardón es la segunda refinería más grande del país por capacidad instalada. Fotografía: Ministerio de Hidrocarburos.
Guacamaya, 7 de octubre de 2026. El 6 de octubre a las 3:25 pm se produjo una fuga de gas natural que alimenta las calderas de la Refinería Cardón, generando un incendio y obligando a una parada de emergencia de sus operaciones.
El incendio fue sofocado en menos de una hora por el personal de emergencias y, afortunadamente, no se registraron heridos ni fallecidos.
Aun así, el evento sigue una alta frecuencia de siniestros en la industria petrolera venezolana, marcada por la falta de mantenimiento preventivo, la pérdida de personal cualificado y las fallas eléctricas continuas.
Cardón y el Centro de Refinación Paraguaná
Cardón forma parte del Centro de Refinación Paraguaná, el segundo complejo refinador más grande del mundo, con una capacidad instalada de 955.000 barriles por día. La primera es Janmagar, en la India, operada por Reliance Industries, hoy un importante comprador de crudo venezolano; y la tercera, Ulsan, se encuentra en Corea del Sur.
El CRP también incluye la refinería de Amuay, que comparte la Península de Paraguaná con Cardón, y la refinería de Bajo Grande en San Francisco, Zulia.
El complejo es clave para la producción de combustibles como la gasolina y el diésel para el mercado interno, así como para la exportación de hidrocarburos a través del terminal de Amuay. Sin embargo, opera a aproximadamente el 30% de su capacidad instalada, limitado por fallas eléctricas y otros problemas operativos.
¿Puede verse afectado el suministro de combustible?
PDVSA aseguró en su comunicado que el Sistema de Refinación Nacional cuenta con inventarios suficientes para garantizar la distribución de combustible en el país.
Sin embargo, debido a la fragilidad previa del sistema, este tipo de paralizaciones estructurales suelen poner bajo presión el abastecimiento doméstico de gasolina y diésel a corto plazo.
Cardón es la segunda refinería más grande de Venezuela, detrás de Amuay, con una capacidad instalada de 310.000 barriles por día. Sin embargo, fuentes reportan que antes del accidente solo operaba al 16%, procesando alrededor de 50.000 barriles por día.
De Amuay a Muscar
Uno de los accidentes petroleros más conocidos es la tragedia de Amuay de 2012. Una explosión por fuga de gas causó más de 40 muertos, siendo el accidente más grave en la historia de Venezuela.
En años recientes, Cardón ha registrado múltiples incendios menores en sus plantas de destilación y en la unidad de Craqueo Catalítico Fluido (FCC), además de constantes derrames de hidrocarburos en el golfo de Venezuela.
En la misma Cardón se registraron incendios importantes en octubre y julio de 2020, así como en mayo y diciembre de 2022. En Amuay, ocurrieron explosiones en diciembre de 2020 y en junio de 2022, la última generada por un apagón eléctrico que desestabilizó los sistemas de compresión del complejo.
El 11 de noviembre de 2024 tuvo lugar un importante llamado de atención: una explosión en el Complejo Operativo de Muscar, el centro de recepción y distribución del gas asociado a la extracción de petróleo en el norte de Monagas.
La explosión en Muscar afectó dos tercios del gas que consume Venezuela. En los días posteriores, la producción de gas natural cayó en un 20% y la de propano cayó en un 97%, demostrando una importante vulnerabilidad en la cadena de suministro.
El gobierno de Nicolás Maduro culpó de la explosión a María Corina Machado y el mercenario estadounidense Erik Prince. En noviembre de 2024 continuaba uno de los episodios de represión más importantes de la historia venezolana, mientras que la líder opositora prometía el regreso de Edmundo González.
Prince, por su lado, había lanzado dos meses antes una campaña de recaudación de fondos para una supuesta operación para liberar Venezuela, aunque posteriormente dejó de enfocarse en el país, sin que se conociese el uso de las donaciones.
La entonces vicepresidenta ejecutiva y ministra de Petróleo, Delcy Rodríguez, anunció que 11 personas fueron arrestadas tras el incidente. Sin embargo, no se conoce el desenlace del caso, sin que se anunciasen sentencias judiciales ni informes técnicos independientes sobre la explosión.
La infraestructura petrolera y la seguridad nacional
Los accidentes en la infraestructura de hidrocarburos venezolana han aumentado en frecuencia en la última década debido a la falta de inversión y a las fallas eléctricas.
Es importante señalar que no afectan a una simple actividad económica, sino a la columna vertebral del país. Incendios como el de Cardón pueden impactar el suministro de gasolina y diésel, así como las exportaciones de petróleo, vitales para el ingreso de divisas de Venezuela.
Para cualquier gobierno es clave, por tanto, invertir no solo en la recuperación de estas refinerías y otras instalaciones, sino también en su mantenimiento adecuado y seguridad, debido a su rol estratégico.







