El secretario del Interior de Estados Unidos, Doug Burgum (derecha) llega al Aeropuerto Internacional de Maiquetía, donde es recibido por la encargada de negocios de su gobierno en Venezuela, Laura Dogu (centro-derecha) y el viceministro para Europa y América del Norte, Oliver Blanco (centro-izquierda). Fotografía: X / @usembassyve.
Jorge Barragán es analista internacional, egresado de la Universidad Central de Venezuela.
Guacamaya, 4 de marzo de 2026. La visita de Doug Burgum a Caracas podría parecer, a primera vista, un movimiento extraño dentro de la diplomacia estadounidense.
El Secretario del Interior de Estados Unidos es, en teoría, el encargado de administrar tierras federales, parques nacionales y recursos naturales dentro del territorio estadounidense. No es un funcionario tradicional de política exterior.
Entonces surge la pregunta:¿Qué hace el responsable de las tierras federales de Estados Unidos visitando Venezuela? La respuesta probablemente está bajo tierra.
El factor de los minerales estratégicos
Venezuela no solo posee las mayores reservas de petróleo del mundo. También cuenta con un potencial significativo en minerales estratégicos, muchos de ellos aún poco explorados.
En un artículo anterior, mencioné el caso del galio, un metal crítico utilizado en semiconductores, radares, inteligencia artificial y tecnologías militares. Este mineral suele encontrarse asociado a la bauxita, recurso del que Venezuela posee importantes depósitos.
En un contexto global donde los minerales críticos se han convertido en el nuevo campo de competencia geopolítica entre Estados Unidos y China, estos recursos adquieren una importancia creciente.
La política energética estadounidense hacia Venezuela está vinculada a una estrategia mayor de “energy dominance”: que consiste en asegurar acceso a reservas energéticas, reducir influencia de rivales estratégicos, aumentar capacidad de presión geopolítica.
La arquitectura global de minerales que impulsa Washington
La visita también coincide con una nueva estrategia de Washington para asegurar el acceso a minerales estratégicos.
El gobierno estadounidense impulsa la creación de una alianza internacional de minerales críticos, conocida informalmente como el “Critical Minerals Club”, una red de países productores y consumidores que busca coordinar suministro, comercio y precios que lidera el secretario Burgum.
Según el propio Burgum, alrededor de 30 países han mostrado interés en integrarse a este mecanismo, entre ellos Japón, Australia y Corea del Sur. El objetivo es reducir la dependencia global de China en la producción y procesamiento de minerales estratégicos. Actualmente China controla el 85 al 90% de la refinación de Tierras Raras según el IEA.
Esta iniciativa forma parte de un esfuerzo mayor para reorganizar las cadenas de suministro de recursos esenciales para industrias como: semiconductores, inteligencia artificial, defensa.
Project Vault: la reserva estratégica de minerales
Otro elemento clave es Project Vault, una iniciativa lanzada por la administración estadounidense para crear una reserva estratégica de minerales críticos.
El programa combina aproximadamente:
- 10.000 millones de dólares en financiamiento del Export-Import Bank
- cerca de 2.000 millones en capital privado
Su objetivo es garantizar el suministro de minerales como litio, cobalto, galio y tierras raras, fundamentales para la industria tecnológica y de defensa. En otras palabras, Estados Unidos está tratando de construir para los minerales lo que ya existe para el petróleo: una reserva estratégica capaz de amortiguar crisis de suministro.
Coincidencia política en Caracas
La visita del Secretario del Interior también coincide con un anuncio relevante en Venezuela: el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez, informó recientemente que el parlamento trabaja en una Ley de Minerales Estratégicos, que buscaría regular y promover el desarrollo de este sector.
Existe una coincidencia entre este anuncio y la llegada del funcionario estadounidense que coordina buena parte de la estrategia de minerales críticos de Washington. Lo que demuestra parte de la negociación continua y coordinación que actualmente existe entre Miraflores y la Casa Blanca.
A pesar de su potencial, Venezuela sigue siendo un territorio en gran medida inexplorado desde el punto de vista geológico moderno. Las reservas reales no están cuantificadas; faltan evaluaciones técnicas actualizadas. Lo que significa que el país podría poseer recursos significativamente mayores de los que hoy se conocen.
El propio Burgum explicó que, tras el regreso de compañías energéticas, la siguiente ola de inversión será minera, porque “existe una enorme oportunidad minera en Venezuela” y varias empresas estadounidenses están listas para regresar después de haber sido nacionalizadas décadas atrás.
Venezuela está entrando en el radar de la nueva geopolítica de los minerales críticos. En un mundo donde el poder ya no depende solo del petróleo, sino también de los metales que alimentan la revolución tecnológica.







