Estados Unidos e Israel atacan Irán, respuesta golpea bases en toda la región

Esta imagen tomada de la transmisión de la televisión estatal iraní, muestra lo que dice es el lugar de los letales ataques estadounidenses e israelíes que afectaron a una escuela primaria de niñas en Minab, en la provincia de Hormozgan, en el sur de Irán, cerca de la ruta marítima estratégica del estrecho de Ormuz. Fuente: IRIB TV.

Guacamaya, 28 de febrero de 2026. Desde la madrugada del sábado, las fuerzas armadas de Estados Unidos e Israel bombardearon varios objetivos dentro de Irán, quien ya ha respondido con bombardeos a bases militares de los primeros en la región.

En sus primeras declaraciones públicas sobre la operación Epic Fury, Trump ha afirmado que su “objetivo es defender el pueblo americano eliminando amenazas inminentes por el régimen iraní”. Principalmente, ha mencionado dos blancos clave: el programa nuclear iraní, así como propiciar una oportunidad para el cambio de régimen.

Como respuesta, Teherán ha lanzado misiles sobre Israel y bases estadounidenses en Bahréin, Catar, Kuwait, Jordania y los Emiratos Árabes Unidos. Horas más tarde, Israel ha anunciado una nueva oleada de ataques sobre objetivos en Irán, principalmente sobre sistemas de misiles.

Los bombardeos difieren fundamentalmente del 22 de junio de 2025, donde tanto las fuerzas estadounidenses como las iraníes minimizaron bajas humanas prefiriendo actos de alto valor simbólico. En este caso, se aprecia una escalada de varias magnitudes.

Los ataques llegan pocas semanas después de grandes protestas y levantamientos en las calles de Irán, aunque perdieron fuerza frente a la represión de las fuerzas de seguridad: se estiman centenares o hasta miles de muertos, según varias fuentes.

Oficiales israelíes afirman que se han atacado varios altos cargos del Estado iraní, e incluso el líder supremo Alí Jamenei. Fuentes de prensa afirman que se encuentra en una ubicación segura, aunque no existen declaraciones oficiales.

Se han reportado explosiones en múltiples ubicaciones gubernamentales, civiles y militares a lo largo de la nación persa. Las ciudades de Teherán, Qom, Isfahan, Tabriz, Kermanshah, Shiraz e Ilam están entre las afectadas, así como la isla de Kharg, donde se encuentra un complejo petrolero estratégico. Según las autoridades locales, los bombardeos han llegado a una escuela de primaria de niñas donde habrían muerto 85 personas.

Reacciones de líderes globales

Ya se conocen las reacciones de varios jefes de Estado y líderes de organismos multilaterales. En la región, Arabia Saudí ha mostrado su apoyo y solidaridad por sus vecinos que han visto ataques de retaliación iraníes.

El ministro de exteriores de Omán Badr Albusadi, quien participó como mediador en las negociaciones entre Washington, DC y Teherán ha dicho estar “consternado” y ha afirmado que “las negociaciones activas y serias se han visto socavadas. Esto no beneficia ni a los intereses de Estados Unidos ni a la causa de la paz mundial. Y rezo por los inocentes que sufrirán. Insto a Estados Unidos a no dejarse arrastrar más. Esta no es su guerra”.

Emmanuel Macron, presidente de Francia ha llamado al fin de las hostilidades y a una sesión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU.

Sergei Lavrov, ministro de exteriores de Rusia, ha condenado “los ataques sin provocación de Estados Unidos e Israel sobre Irán”.

Keir Starmer, primer ministro británico, ha mostrado disposición a apoyar a sus aliados en la región, mientras ha declarado que “no se puede permitir que Irán desarrolle un arma nuclear”.

Volker Turk, Alto Comisionado de ONU para los Derechos Humanos, ha instado al fin de los bombardeos, “las bombas y los misiles no son la manera de resolver las diferencias; sólo provocan muerte, destrucción y miseria humana”.

Kaja Kallas, la máxima representante diplomática de la Unión Europea, ha enfocado sus declaraciones en criticar al “régimen iraní” que “ha matado a miles”, mientras que “sus programas de misiles balísticos y nucleares, junto con su apoyo a grupos terroristas, plantean una grave amenaza a la seguridad mundial”.

El Gobierno venezolano todavía no se ha pronunciado oficialmente sobre los ataques en Asia Occidental. Aunque bajo los presidentes Hugo Chávez y Nicolás Maduro, Caracas ha sido un importante aliado de Teherán, se desconoce qué postura exactamente tomarán las autoridades encargadas debido a su nueva relación más cercana con Washington, DC.

Contexto: Un Estados Unidos más agresivo

Trump había prometido detener las guerras y el intervencionismo en su nuevo mandato, aunque parece buscar lo contrario: salen a la luz contradicciones profundas entre sus promesas de campaña y sus actos en el poder.

Stephen Miller, una de las figuras más importantes en la administración, había llegado a afirmar que votar por la candidata demócrata, Kamala Harris, llevaría a la guerra en Oriente Medio.

El presidente de Estados Unidos también ha alardeado extensamente de haber “terminado 8 guerras”, mientras hace apenas pocas semanas de que creó la nueva “Junta de la Paz”.

Sin embargo, ya es la segunda vez que bombardea Irán en su administración, esta vez a una escala mucho mayor. También ha llevado acabo la operación Absolute Resolve en Venezuela, y ha aumentado la presión económica sobre Cuba, en ambos casos buscando un cambio de gobierno.

Estados Unidos hoy marca una preferencia por el “hard power” sobre el “soft power”. Da preferencia al uso de la fuerza militar mientras elimina agencias como la USAID. Una de las principales causas es su competencia con China, que está ganando la carrera en frentes como el comercio y la inversión extranjera. Pero el Pentágono aún cuenta con las fuerzas armadas más avanzadas y poderosas del mundo.

Implicaciones para Venezuela

Esta escalada alrededor del Golfo Pérsico da un nuevo significado a la intervención de Trump en Venezuela. Países como Irán, Arabia Saudí, Catar o Emiratos Árabes no sólo son grandes productores de hidrocarburos, sino que gran parte de sus exportaciones atraviesan puntos vulnerables como el estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del petróleo mundial, y el mar Rojo.

Venezuela cobra una nueva importancia: cuenta con una de las mayores reservas de combustibles fósiles del mundo, y se ubica tan cerca de Estados Unidos como lejos del conflicto. Incluso, sus cargamentos pueden llegar a varios mercados asiáticos y europeos sin cruzar vías marítimas de alto riesgo.

El resultado final de la guerra contra Irán también será de gran impacto para Venezuela. Ambos miembros de la OPEP han visto golpeada su capacidad de producir y exportar petróleo por sanciones, pero cambios políticos pueden llevar a aperturas. Por el contrario, una prolongación del conflicto en Oriente Medio puede debilitar aún más la capacidad de Irán como potencia energética.

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