Gremios se mantienen a la expectativa de que se concreten aumentos, aunque el escepticismo prevalece por anuncios previos incumplidos. Fotografía: Provea.
Guacamaya, 16 de abril de 2026. En un giro táctico, trabajadores venezolanos, liderados por distintos dirigentes sindicales, se concentraron este jueves 16 de abril en la Plaza Alfredo Sadel de Las Mercedes, en Caracas. La manifestación contempló el traslado de una comisión a la Embajada de Estados Unidos para la entrega de un pliego de peticiones que incluye salarios dignos, pensiones y otras demandas, como elecciones libres.
La acción resulta de un cambio de estrategia tras semanas de contención estatal a distintas movilizaciones laborales, buscando ahora generar presión vía internacional en un contexto de un nuevo momento político bajo la influencia de Washington. Sin embargo, la movilización contemplaba la llegada de todos los manifestantes al recinto diplomático, recorrido que fue desestimado debido a posibles bloqueos.
La delegación que sí logró llegar a la sede de la Embajada, fue integrada, según reportes, por los dirigentes Luisa Rada, Carlos Salazar, José Patines, Víctor Venegas, Rubén González y Alexander Rodríguez. Los líderes gremiales replicaron la voz de los manifestantes al exigir el desbloqueo de fondos retenidos por EE.UU. para destinarlos a salarios, pensiones, universidades y hospitales.
Pero las demandas no se quedaron netamente en lo laboral, pues la marcha fue acompañada de lemas como “Mr. Trump consuma ya la transición”, y llamados a elecciones urgentes por la crisis económica que aún sostiene sueldos mínimos legales por debajo de los 0,30 dólares mensuales. El documento, sin embargo, fue recibido por el jefe de la Oficina de Investigaciones de la Embajada, no por personal diplomático de alto nivel.
Pese a ser una manifestación poco nutrida en cuanto a asistentes y no lograr una interacción directa con algún alto funcionario, los dirigentes señalaron que insistirán en sus demandas por múltiples vías. “De aquí en adelante viene es calle, calle y más calle hasta que se pague el salario que están pidiendo todos los venezolanos basados en el Artículo 91 de la Constitución”, exclamó el vocero José Patines.
El contexto previo: El trayecto frustrado a Miraflores y enfrentamientos
Las protestas iniciaron con una jornada nacional el 9 de abril, convocada por la Coalición Sindical Nacional hacia el Palacio de Miraflores para reclamar aumentos salariales y fin a las bonificaciones que no computan en prestaciones ni pensiones. Aún así, fuerzas de seguridad bloquearon y dispersaron la marcha con gas pimienta, lo que dejó a algunos manifestantes heridos y afectados y otros detenidos.
Más recientemente, ayer 15 de abril gremios sindicales y la Asociación de Profesores de la Universidad Central de Venezuela (APUCV) convocaron y realizaron una concentración frente al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). En ella exigieron respuestas judiciales a demandas por inconstitucionalidad de omisión en ajustes salariales presentadas en febrero.
Asimismo, un día antes, hubo una protesta frente al Ministerio del Trabajo en Caracas, donde consignaron un documento crítico contra políticas laborales. En ambas manifestaciones, trabajadores y pensionados protestaron con la exigencia de salarios dignos y democracia, en una jornada tensa pero sin reportes detallados de incidencias trascendentales.
Posición de Delcy Rodríguez y exigencias gremiales
Delcy Rodríguez, presidenta encargada, anunció el 8 de abril un “aumento salarial responsable” desde el 1 de mayo, ligado al desarrollo petrolero y minero, sin detallar montos ni diferenciar si impacta el salario mínimo estancado desde 2022. En su alocución también propuso reformas laborales y un nuevo modelo tributario, en lo que pareció un reconocimiento de errores de la anterior administración.
Los gremios liderados por la Coalición Sindical Nacional, rechazan estas promesas por su “vaguedad” y exigen incrementos de hasta 600 dólares mensuales, alineados al costo de la canasta básica, así como pensiones dignas y respeto a derechos constitucionales. Más allá de lo laboral, también demandan elecciones inmediatas, amnistía para detenidos por protestas y fondos desbloqueados para favorecer el sector.
¿Qué se espera para los próximos días?
La reorientación reciente del foco de la protesta responde a la percepción de Estados Unidos como “tutor” del gobierno interino, tras la captura de Nicolás Maduro y la toma de posesión de Delcy Rodríguez. Las acciones, buscan así claridad en la “transición” anunciada por el país norteamericano, así como la amplificación de la visibilidad de las exigencias.
Las movilizaciones escalan la presión ante el 1 de mayo, con planes para el 24 de abril en la Universidad Central de Venezuela, para unificar sectores sociales contra la inflación y precarización. A justo 100 días del Gobierno liderado por Delcy Rodríguez, y cambios macroeconómicos producto de liberación de sanciones y nuevos acuerdos comerciales, el bolsillo del venezolano aún no ha percibido transformaciones significativas.







