Falleció Carmen Navas, pocos días después de conocer la noticia de la muerte de su hijo a mediados del año pasado bajo custodia del Estado. Fotografía: redes sociales
Guacamaya, 18 de mayo de 2026. La mujer de 82 años falleció pocos días después de sepultar a su hijo, muerto bajo custodia del Estado venezolano tras meses de denuncias sobre desaparición forzada, incomunicación y falta de información oficial.
Carmen Teresa Navas, madre del preso político venezolano Víctor Hugo Quero Navas, falleció este domingo apenas días después de haber enterrado a su hijo, cuya muerte bajo custodia del Estado fue confirmada oficialmente la semana pasada tras meses de incertidumbre, denuncias de desaparición y reclamos de información por parte de sus familiares.
La organización de derechos humanos Foro Penal lamentó el fallecimiento de Navas y destacó su papel como una madre “incansable” en la exigencia de verdad, justicia y acceso a información sobre el paradero de su hijo. En un comunicado difundido en redes sociales, la ONG afirmó que su “entereza, dignidad y perseverancia frente al silencio y la incertidumbre” representan el sufrimiento de numerosas familias venezolanas que denuncian violaciones de derechos humanos y falta de garantías judiciales.
Víctor Hugo Quero, de 50 años, permanecía detenido desde el 3 de enero de 2025 en el Centro Penitenciario Rodeo I, bajo custodia del Estado venezolano. El Ministerio del Poder Popular para el Servicio Penitenciario informó oficialmente el pasado 7 de mayo sobre su fallecimiento, ocurrido el 24 de julio de 2025, luego de más de seis meses de encarcelamiento.
Durante ese período, familiares y organizaciones defensoras de derechos humanos denunciaron reiteradamente la falta de información sobre su situación, restricciones para las visitas y ausencia de garantías sobre su estado físico y jurídico.
“Que me den fe de mi hijo, ¿dónde me lo tienen? Si está vivo… porque desde que lo apresaron no lo he visto una sola vez”, expresó Carmen Teresa Navas el 4 de mayo en la Plaza Altamira de Caracas, mientras sostenía una fotografía de su hijo durante una manifestación pública.
A sus 82 años, Navas recorrió cárceles, acudió a instituciones estatales y participó en protestas exigiendo respuestas sobre el paradero y las condiciones de detención de su hijo. Según sus declaraciones, nunca recibió información clara ni confirmación oficial sobre su situación hasta el anuncio de su muerte.
La mujer sostenía que Víctor Quero, comerciante y principal sustento económico de la familia, había sido acusado de terrorismo de manera injusta y sin garantías suficientes de debido proceso.
“Para una madre es demasiado difícil que le nieguen dónde se encuentra su hijo”, declaró en una de sus últimas intervenciones públicas, describiendo la búsqueda de información como un “viacrucis”.
Tras la confirmación de la muerte de Quero, Navas solicitó públicamente la realización de pruebas de ADN para verificar plenamente la identidad del cuerpo y esclarecer las circunstancias del fallecimiento.
Las autoridades venezolanas informaron posteriormente la apertura de una investigación penal para determinar las causas de la muerte. El Ministerio Público aseguró que adelantaría las diligencias correspondientes para esclarecer los hechos, mientras la Defensoría del Pueblo señaló la necesidad de revisar posibles responsabilidades institucionales y garantizar el debido proceso.
El 12 de mayo, la Asamblea Nacional de la República Bolivariana de Venezuela emitió un comunicado en el que expresó respaldo a las investigaciones iniciadas por el Ministerio Público y manifestó condolencias a los familiares de Víctor Hugo Quero, especialmente a su madre, Carmen Navas.
En el texto, el Parlamento señaló que la investigación penal deberá esclarecer “las circunstancias y hechos que rodearon la situación de salud y posterior deceso bajo custodia” de Quero, y afirmó mantener seguimiento permanente al caso en el marco de sus atribuciones constitucionales de control y fiscalización.
Este lunes se registró una protesta con motivo de este suceso y que exigió la liberación de los presos políticos en Venezuela. La manifestación tuvo lugar en Caracas que acabó con un pequeño enfrentamiento entre algunos manifestantes, principalmente estudiantes con miembros de la Policía Nacional Boliviana en los alrededores de Zona Rental en Plaza Venezuela en las inmediaciones de la Universidad Central de Venezuela.
Diversos activistas, organizaciones defensoras de derechos humanos y dirigentes opositores también lamentaron el fallecimiento de Carmen Teresa Navas, cuya historia se convirtió en símbolo del sufrimiento de familiares que denuncian detenciones arbitrarias, incomunicación y falta de acceso a la justicia en Venezuela.
Desde Cáritas Venezuela, brazo social de la Conferencia Episcopal Venezolana, expresaron “dolor y consternación” por el fallecimiento de Navas y la describieron como una mujer que encarnó el sufrimiento de numerosas madres venezolanas que buscan respuestas sobre familiares detenidos. La organización sostuvo que la mujer enfrentó con “valentía invencible” la incertidumbre y la falta de transparencia en torno al caso de su hijo, denunciando además que fue sometida a una constante revictimización debido a las contradicciones oficiales y la ausencia de información clara sobre su paradero. Cáritas también manifestó solidaridad con la familia Quero Navas y elevó oraciones por su descanso y por el consuelo de sus allegados.
El cardenal Baltazar Porras envió un mensaje de condolencias en el que reconoció el prolongado sufrimiento vivido por Carmen Navas durante la búsqueda de su hijo, especialmente en los meses previos a la confirmación oficial de su muerte bajo custodia estatal.
La organización defensora de derechos humanos Provea recordó que Navas dedicó los últimos meses de su vida a exigir información sobre Víctor Hugo Quero y reiteró la necesidad de una investigación independiente y exhaustiva sobre su muerte en prisión. La ONG alertó sobre presuntas irregularidades en las condiciones de reclusión y pidió esclarecer plenamente las circunstancias del caso.
Por su parte, el Comité por la Libertad de los Presos Políticos en Venezuela (Clippve) afirmó que Carmen Navas se convirtió en símbolo del amor y la resistencia de las madres de presos políticos. La organización sostuvo que su historia refleja la dignidad y perseverancia de quienes continúan exigiendo verdad, justicia y libertad frente a lo que calificaron como un sistema “cruel e inhumano”.
El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) lamentó igualmente su fallecimiento y denunció que no solo los detenidos sufren presuntas violaciones de derechos humanos, sino también sus familiares. La organización comparó el caso con el de la madre del periodista Ramón Centeno, quien murió después de años reclamando atención médica y libertad para su hijo mientras permanecía encarcelado.
Desde Justicia, Encuentro y Perdón (JEP), declararon duelo institucional por la muerte de Navas y aseguraron que continuarán impulsando acciones para exigir justicia y preservar el legado de resiliencia y dignidad que, a su juicio, dejó la madre de Víctor Hugo Quero.
El defensor de derechos humanos Javier Tarazona, ex preso político venezolano, manifestó a través de redes sociales que la muerte de Carmen Navas debe representar un punto de inflexión para la sociedad venezolana. En sus declaraciones, llamó a abandonar la resignación frente a las violaciones de derechos humanos y a asumir una posición más activa en defensa de las víctimas y sus familiares.
Asimismo, la defensora del Pueblo Eglée González expresó condolencias públicas por el fallecimiento de Navas, con quien sostuvo reuniones días antes de la confirmación oficial de la muerte de su hijo. González manifestó solidaridad con sus familiares y allegados ante lo que calificó como una pérdida profundamente lamentable.







