Petroleras se suman a una nueva ola de contratos en Venezuela durante la visita de Chris Wright

La gigante energética Chevron y otras empresas petroleras firmaron contratos petroleros con el gobierno venezolano durante la segunda visita del secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright (izquierda). En la imagen, también figuran la presidenta encargada, Delcy Rodríguez y la ministra de Hidrocarburos, Paula Henao. Fotografía: Prensa Presidencial.

Guacamaya, 2 de septiembre de 2026. Chevron anunció, durante la visita del secretario de Energía Chris Wright, una inversión superior a los 7.000 millones de dólares para más que duplicar su producción en el país. La visita del alto funcionario estadounidense se ve así marcada por un paquete de firmas que también incluye a ENI, Geopark, KEO Capital y Primavera, la firma respaldada por el cofundador de Coinbase, Fred Ehrsam. Wright, en Caracas desde el martes, proyectó que Venezuela superará los 2 millones de barriles diarios antes de que termine la década.

La ministra de Petróleo venezolana, Paula Henao, y el propio Wright supervisan las firmas junto a la presidenta Delcy Rodríguez en el palacio de Miraflores alrededor del mediodía, hora de Caracas.

El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, calificó durante la ceremonia como “históricos” los acuerdos suscritos este miércoles entre Venezuela y empresas del sector petrolero y gasífero. Según el funcionario, estos entendimientos permitirán impulsar la actividad económica, generar nuevos puestos de trabajo y avanzar en la transformación del sistema energético venezolano.

Wright sostuvo que la recuperación energética será determinante para mejorar las condiciones de vida en el país. “El catalizador para mejorar la calidad de vida de Venezuela es la energía”, afirmó, al destacar que Washington busca ampliar su cooperación energética en todo el hemisferio occidental, desde Colombia hasta Argentina.

La agencia Reuters precisó que la mayoría de estos pactos corresponden a ampliaciones de proyectos que ya venían negociándose con el Ministerio de Petróleo y PDVSA, en el marco de la migración de decenas de contratos energéticos hacia los nuevos términos establecidos por la reforma petrolera aprobada en enero. Reuters subrayó un matiz relevante y es que estos acuerdos son independientes del pacto Caracas–Washington que otorga a Estados Unidos acceso a 17 grandes yacimientos petrolíferos, anunciado la semana pasada.

El presidente de Petróleos de Venezuela (PDVSA), Héctor Obregón Pérez explicó en Miraflores que el acuerdo alcanzado con Chevron y las empresas mixtas contempla un incremento progresivo de la producción petrolera, con el propósito de superar los 700.000 barriles diarios.

 Obregón señaló que durante los últimos ocho meses se han producido transformaciones relevantes en el sector de hidrocarburos que permitieron concretar los nuevos acuerdos suscritos con compañías internacionales. Entre los principales cambios mencionó la reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos y la implementación de los Contratos de Participación Productiva, diseñados bajo estándares internacionales

El paquete Chevron: 7.000 millones de dólares y nuevas áreas en el Orinoco

Chevron confirmó en un comunicado —según reprodujo la propia compañía— acuerdos con Venezuela que actualizan los términos de sus empresas mixtas, con mejoras fiscales, comerciales y legales orientadas a sostener inversiones de largo plazo. Como parte del paquete, la petrolera estadounidense fue asignada un área adicional en la Faja del Orinoco, sumada a su posición ya establecida en la zona.

De acuerdo con detalles adicionales conocidos sobre la operación, la empresa mixta Petroindependencia, S.A. —en la que la filial de Chevron posee 49% de participación— recibió los derechos para desarrollar las áreas contiguas Carabobo-1 y Carabobo-2-South-A, sitios greenfield que amplían la huella operativa donde la compañía ya viene incrementando su producción de crudo extrapesado.

Con estas mejoras, Chevron respalda planes para invertir más de 7.000 millones de dólares en los próximos cinco años, con el objetivo de más que duplicar su producción hasta unos 600.000 barriles diarios frente a los niveles de 2026. La compañía destacó que, con costos totales por debajo de los 20 dólares por barril y una base de recursos amplia, Venezuela constituye una plataforma de crecimiento diferenciado dentro de su modelo de gestión disciplinada de capital.

El CEO de Chevron, Mike Wirth declaró en una entrevista desde Caracas que : “la historia de Chevron en Venezuela abarca más de un siglo, y nuestra posición ampliada refleja nuestra confianza en el profundo potencial de recursos del país y su capacidad para competir por inversiones dentro de nuestro portafolio durante décadas.”

Desde Miraflores y tras las firmas de los compromisos el ejecutivo de la corporación consideró que los acuerdos suscritos representan un avance significativo tanto para la compañía como para sus socios y para la población venezolana. La empresa estadounidense también reconoció el papel del Gobierno venezolano en la creación de las condiciones necesarias para atraer nuevas inversiones y facilitar el desarrollo de proyectos energéticos.

Confirmó que la meta es invertir más de 7.000 millones de dólares y duplicar la producción, para extraer más de 500.000 barriles varios en Venezuela.

ENI, Geopark, KEO Capital y Primavera completan el cuadro

ENI: Según Reuters, ENI —que ya comparte con Repsol un proyecto de gas en alta mar y con PDVSA un proyecto petrolero en aguas someras— busca expandir sus operaciones hacia una nueva área en la Faja del Orinoco. La compañía italiana señaló a la agencia que trabaja con sus socios venezolanos para apoyar la revitalización del sector energético del país, sin ofrecer mayores detalles. 

Según Bloomberg, la petrolera italiana Eni SpA tiene como objetivo elevar la producción asociada a sus operaciones en Venezuela hasta superar el millón de barriles diarios. Esta cifra contempla también los volúmenes producidos por Petróleos de Venezuela (PDVSA), de acuerdo con personas familiarizadas con los planes. De concretarse, el incremento representaría un respaldo importante a la estrategia impulsada por el presidente estadounidense Donald Trump para recuperar la capacidad de producción de la industria petrolera venezolana.

En el marco de esta estrategia, Eni prevé anunciar este miércoles un nuevo acuerdo con PDVSA para desarrollar Junín 5, uno de los grandes yacimientos de crudo pesado ubicados en la Faja Petrolífera del Orinoco. La compañía italiana mantiene una participación en el proyecto desde 2010, pero el nuevo entendimiento modificaría sustancialmente su papel, puesto que Eni pasaría a ejercer como operador exclusivo del área y asumiría la conducción de sus operaciones técnicas, financieras y comerciales.

 Claudio Descalzi, director ejecutivo de la empresa Eni calificó los nuevos acuerdos de inversión alcanzados en Venezuela como un punto de inflexión que permitirá abrir una nueva etapa para la industria energética del país. Desde el Palacio de Miraflores, el ejecutivo destacó el carácter histórico del entendimiento y afirmó que este puede sentar las bases para un futuro de importantes oportunidades para Venezuela.

GeoPark es una compañía independiente latinoamericana de exploración y producción de petróleo y gas, con más de dos décadas de experiencia en la región. La empresa ha concentrado históricamente sus operaciones en Colombia y Argentina y se caracteriza por trabajar sobre activos de producción existentes, buscando incrementar su rendimiento mediante inversión, tecnología y optimización operacional.

Su importancia para Venezuela deriva de las negociaciones que mantiene con Caracas para obtener derechos sobre el campo Bare, un activo de crudo pesado en la Faja Petrolífera del Orinoco. Reuters informó que GeoPark está avanzando hacia un acuerdo que podría darle acceso a reservas de hasta 1.000 millones de barriles, dentro de la nueva ronda de contratos que Venezuela está estructurando tras la reforma de su legislación petrolera.

La relevancia estratégica de GeoPark está precisamente en el tipo de activo, dado que el crudo pesado de la Faja requiere inversión, diluyentes, infraestructura y capacidad técnica para elevar la producción. Por ello, su eventual entrada permitiría a Venezuela diversificar el grupo de operadores internacionales más allá de las grandes compañías estadounidenses y europeas. Además, su experiencia regional puede hacerla particularmente adecuada para desarrollar campos de tamaño significativo sin requerir la estructura corporativa de un major. La eventual adjudicación de Bare colocaría a GeoPark entre los nuevos actores privados que buscan aprovechar la apertura del sector energético venezolano.

El 5 de marzo de 2026, GeoPark anunció una inversión estratégica de aproximadamente US$107 millones realizada por Colden Investments S.A., una afiliada de Jaime Gilinski. La operación le dio inicialmente a Colden alrededor del 28% de GeoPark, convirtiéndola en su mayor accionista. La inversión fue liderada por Jaime Gilinski y su hijo Gabriel Gilinski, quien además fue incorporado al directorio de GeoPark. La familia Gilinski ahora tiene a una de sus miembros ejerciendo funciones diplomáticas representando al nuevo gobierno colombiano del aliado de Donald Trump, Abelardo de la Espriella ante Israel, país con el que Venezuela se encuentra en un proceso de restablecimiento de relaciones.

Además, el propio anuncio de GeoPark sobre la inversión de Gilinski mencionó explícitamente entre las oportunidades estratégicas de crecimiento de la compañía “el posible acceso en Venezuela”.  Por eso, si GeoPark termina obteniendo participación en el campo Bare u otros activos venezolanos, el capital de uno de los grupos empresariales más poderosos de Colombia estaría indirectamente entrando al sector petrolero venezolano.

GeoPark.

Es clave destacar que el Grupo Gilinski ya está entrando en Venezuela mediante la expansión del negocio de confitería de Grupo Nutresa y la adquisición de la franquicia local de Heartbrand, conocida como Tío Rico.

KEO Capital ya había adelantado la semana pasada, mediante un comunicado propio, que una de sus filiales estadounidenses alcanzó un acuerdo con PDVSA para la empresa mixta Petrourdaneta, convirtiéndose en operadora del proyecto e incorporando una línea de crédito de 350 millones de dólares.

KEO Capital AB es una compañía financiera y tecnológica cotizada en Nasdaq Stockholm que se ha especializado en fintech, pagos B2B, financiamiento de capital de trabajo y soluciones para cadenas de suministro. La empresa surgió de la transformación de Maha Capital tras la adquisición de KEO World en abril de 2026 y posteriormente adoptó el nombre KEO Capital. Aunque su actividad principal está orientada actualmente hacia servicios financieros digitales.

Su importancia para Venezuela radica en que KEO no llega simplemente como un inversionista financiero,ya que  ha acordado asumir el papel de operador de la empresa mixta Petrourdaneta junto con PDVSA. La participación indirecta de KEO en Petrourdaneta era de 24% y está previsto que aumente hasta 40% bajo el acuerdo vinculante anunciado por la compañía.

Primavera, la empresa energética cofundada por el multimillonario Fred Ehrsam —conocido como cofundador de Coinbase— para invertir en Venezuela, ha estado negociando el acceso a al menos tres zonas petroleras, según las fuentes de Reuters. Bloomberg ha reportado por separado sobre el interés de Ehrsam en tomar el control de al menos tres campos petroleros venezolanos, en lo que describe como parte de un renovado apetito de inversores energéticos de perfil alto por reactivar la industria del país.

El interés de Primavera parece concentrarse particularmente en activos petroleros de la Faja del Orinoco. Reportes publicados este 2 de septiembre señalan que Ehrsam busca asumir el control de al menos tres campos venezolanos y que funcionarios estadounidenses están evaluando cambios en algunos de los contratos existentes.

Durante el evento celebrado en Miraflores  de formalizó acuerdo de Contrato de Participación Productiva de la empresa con PDVSA, para el desarrollo del Bloque Budare, ubicado entre los estados Anzoátegui y Monagas.

Reuters indicó además que otras compañías, como la india ONGC y la estadounidense GE Vernova, también han avanzado en negociaciones con las autoridades venezolanas que podrían derivar en contratos, aunque no se prevé que estos se firmen en el mismo evento.

 En el caso de Primavera, el presidente de PDVSA indicó que la meta es alcanzar una producción superior a los 70.000 barriles por día, mientras que los acuerdos con las demás compañías estarán orientados a fortalecer la capacidad productiva y el desarrollo del sector energético venezolano.

ONGC Videsh, a través de su filial internacional ONGC Videsh (OVL), es la compañía estatal india de petróleo y gas y uno de los principales instrumentos de Nueva Delhi para asegurar activos y suministro energético en el exterior. Su presencia en Venezuela no es nueva, pues OVL posee participaciones en los proyectos San Cristóbal, donde tiene 40%, y Carabobo, con 11%. Tras las transformaciones regulatorias de 2026 y la flexibilización de las sanciones estadounidenses, la empresa recibió una licencia de OFAC en julio para reanudar operaciones y está negociando con PDVSA un nuevo marco operativo. 

El elemento más relevante actualmente es que ONGC está intentando recuperar aproximadamente US$500 millones en dividendos pendientes, con la posibilidad de recibirlos en efectivo o mediante crudo venezolano. Al mismo tiempo, equipos técnicos indios preparan nuevas evaluaciones de inversión. Su participación en los nuevos acuerdos energéticos que se están cerrando en Caracas tiene, por tanto, una dimensión doble basada en recuperar capital acumulado durante los años de restricciones y ampliar la presencia india en el sector petrolero venezolano. Esto también tiene importancia geopolítica, debido a que, Venezuela se convirtió en agosto en el tercer mayor proveedor de crudo de India, reforzando el interés de Nueva Delhi en mantener una relación energética directa con Caracas. 

GE Vernova es una compañía estadounidense de tecnología energética surgida de la separación de General Electric y especializada en generación eléctrica, turbinas de gas y vapor, redes eléctricas, electrificación y tecnologías para la transición energética.Su posible papel en Venezuela está relacionado con la infraestructura energética necesaria para recuperar y expandir la producción. Reuters la identifica entre las empresas estadounidenses e internacionales que se encuentran en la fase final de negociación de nuevos proyectos energéticos venezolanos. 

En ese orden de ideas y en la misma  ceremonia celebrada en el Palacio presidencial junto a las empresas petroleras Venezuela suscribió un acuerdo con GE Vernova y Corpoelec orientado a acelerar la recuperación y modernización del sistema eléctrico nacional. El entendimiento contempla el desarrollo de diversos proyectos destinados a fortalecer la generación y el suministro de electricidad en el país.

Su incorporación es especialmente significativa porque la recuperación petrolera venezolana enfrenta un problema que va mucho más allá de perforar nuevos pozos: la infraestructura eléctrica, industrial y de servicios petroleros está deteriorada y requiere grandes inversiones. GE Vernova puede aportar precisamente tecnología y equipos para generación y redes eléctricas, lo que convierte su eventual acuerdo en una pieza de la reconstrucción de la capacidad productiva. 

En ese sentido, su presencia junto a Chevron, ONGC, Eni y GeoPark muestra que la nueva estrategia venezolana está intentando reconstruir el sector energético como un ecosistema integrado —petróleo, electricidad, infraestructura y financiamiento—, y no únicamente mediante nuevos contratos de explotación petrolera. 

Roger Martella, director corporativo de GE Vernova, destacó la importancia de pasar rápidamente de los acuerdos a la ejecución de los proyectos para acelerar la recuperación del sistema eléctrico venezolano. Según explicó durante la ceremonia en Miraflores, la compañía busca avanzar directamente hacia los trabajos necesarios para garantizar que la electricidad pueda comenzar a fluir con mayor rapidez.

Martella anunció además que el acuerdo contempla la generación de más de 1.000 puestos de trabajo en Venezuela. El ejecutivo señaló que una parte sustancial de la implementación requerirá mano de obra local, por lo que Venezuela tendrá un papel central en la provisión de los trabajadores necesarios para desarrollar los proyectos acordados.

Delcy Rodríguez destacó la importancia del acuerdo suscrito entre GE Vernova y Corpoelec para la recuperación del sistema eléctrico venezolano. “Es esencial para la vida de los venezolanos, sin electricidad no hay vida”, afirmó, al señalar que espera que los entendimientos alcanzados con las distintas empresas internacionales generen beneficios recíprocos tanto para Venezuela como para los países de origen de las compañías involucradas.

La presidenta encargada también presentó los acuerdos como parte de una nueva etapa para el país y sostuvo que “Lo que estamos haciendo hoy es el futuro y esperanza de Venezuela”. En ese contexto, calificó como fundamental el “acuerdo histórico” alcanzado con Estados Unidos y anunciado el pasado 28 de agosto, al considerar que constituye una pieza clave para avanzar hacia “el bienestar y relación” de Venezuela con la comunidad internacional.

Wright eleva las proyecciones de producción

La llegada de Wright a Caracas, la noche del martes, se produjo cuatro días después del anuncio del acuerdo petrolero entre Washington y Caracas. En entrevista con Brian Sullivan, de CNBC, el secretario de Energía estadounidense estimó que la producción venezolana superará 1,5 millones de barriles diarios en el primer semestre de 2027 y los 2 millones de barriles diarios antes de que termine la década.

Wright recordó que la producción se ubicaba algo por debajo del millón de barriles diarios cuando comenzaron los intercambios petroleros con Venezuela este año, y que actualmente ya supera los 1,2 millones. A su juicio, ese crecimiento generará presión a la baja sobre los precios del petróleo a nivel global. También evocó que las refinerías estadounidenses construidas en los años sesenta y setenta fueron diseñadas pensando en el crudo venezolano, cuando el país era el mayor exportador mundial.

El funcionario insistió en que el acuerdo con Venezuela busca asociar a Estados Unidos con el desarrollo de los recursos de petróleo y gas del país, sin desplazar a las empresas privadas, y que el papel de Washington beneficia a los contribuyentes estadounidenses con crudo a precio de descuento, sin que ello implique que el Gobierno de EE. UU. actúe como operador o productor. Rechazó además que se trate de una intervención sobre la propiedad venezolana, señalando que el convenio es formalmente entre Washington y una empresa venezolana —no entre gobiernos— para desarrollar los recursos, en referencia a North American Blue Energy Partners (NABEP).

El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, descartó en la entrevista que Washington haya abordado con las autoridades venezolanas la posibilidad de que el país abandone la OPEP+. Remarcó que cualquier decisión sobre la permanencia de Venezuela en el mecanismo corresponde exclusivamente a Caracas, al tratarse de una determinación vinculada con su soberanía energética.

Wright también destacó el contraste entre el enorme peso de Venezuela en términos de reservas y su reducida participación en la producción mundial. Según el secretario, el país concentra cerca del 17% de las reservas globales de petróleo, pero genera poco más del 1% de la producción mundial. A su juicio, esta brecha ha caracterizado al sector durante las últimas décadas, pero también representa una oportunidad para incrementar significativamente la producción venezolana en los próximos años.

Durante la ceremonia de firma de los nuevos acuerdos con empresas internacionales, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, destacó el alcance de los entendimientos alcanzados y coincidió con el secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, al afirmar: “Hoy coincido con el secretario Wright, estamos haciendo historia”.

Rodríguez subrayó además la trayectoria de Chevron y ENI en Venezuela, señalando que ambas compañías han acompañado al país tanto en períodos de crecimiento como en momentos de dificultades. A su juicio, los nuevos acuerdos permitirán incrementar progresivamente la producción petrolera y generar un impacto positivo en la economía, traducido en “más empleo, en más salarios, en un mejor país”.

La mandataria atribuyó la firma de los nuevos contratos para el desarrollo de proyectos petroleros y gasíferos a la reforma de la Ley de Hidrocarburos y a la rapidez con la que su administración ha impulsado los cambios en el sector. Según explicó, estos acuerdos no solo permitirán aumentar la producción energética, sino que también tendrán efectos sobre otros ámbitos de la economía, como la mejora del transporte público y la reactivación de las regiones donde se concentran las nuevas inversiones.

Rodríguez también dirigió un llamado a los venezolanos que emigraron durante los años de crisis económica para que consideren regresar al país. La mandataria presentó las nuevas inversiones y la recuperación de la actividad productiva como parte de un proceso que, en sus palabras, representa el “renacer de Venezuela”.

El telón de fondo: precios al alza por la escalada con Irán

La ola de firmas en Venezuela coincide con un repunte marcado de los precios internacionales del crudo, impulsado por los nuevos ataques de Estados Unidos contra Irán, en una escalada que el presidente Donald Trump describió como una operación “de gran envergadura y poderosa”. El WTI para entrega en octubre subió 5,20%, hasta 90,22 dólares, superando de nuevo el umbral de los 90 dólares por primera vez desde finales de julio; el Brent para entrega en noviembre avanzó 4,60%, hasta 94,65 dólares. El gas europeo, por su parte, alcanzó su nivel más alto en más de tres años.

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