Una delegación de la Cámara de Representantes de Estados Unidos llegó este viernes a Caracas y se reunió con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, para evaluar la agenda bilateral, con énfasis en cooperación en materia de seguridad, defensa y control fronterizo. Estuvo conformada por los congresistas republicanos Brian Mast, Randy Fine, Kat Cammack y el demócrata progresista Jonathan Jackson. Fotografía: Prensa Presidencial.
Guacamaya, 28 de julio de 2026. Cuatro perfiles distintos —dos republicanos cercanos al lobby proisraelí, una veterana operadora política y un demócrata progresista crítico de las sanciones— conforman la primera misión de la Cámara de Representantes que pisa Caracas desde el restablecimiento de relaciones diplomáticas
Una delegación de la Cámara de Representantes de Estados Unidos llegó el viernes 24 de julio a Caracas para reunirse con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, en un encuentro centrado en cooperación de seguridad, defensa y control fronterizo. Se trata de la primera visita oficial de legisladores de la Cámara Baja al país desde marzo, cuando ambos gobiernos restablecieron relaciones diplomáticas tras la operación militar del 3 de enero que derivó en la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores.
La comitiva, integrada por los representantes Brian Mast, Randy Fine, Kat Cammack y Jonathan Jackson, fue recibida junto al encargado de negocios de EE.UU. en Venezuela, John Barrett; el canciller Félix Plasencia, y el Viceministro Primero de Relaciones Exteriores, Oliver Blanco.
Durante su agenda en Caracas, los legisladores también sostuvieron reuniones con el Ministerio de Defensa y la Superintendencia Nacional Antidrogas (Sunad), y se encontraron con el presidente del Grupo de Amistad Parlamentaria con Estados Unidos, el diputado opositor Antonio Ecarri, con el alcalde opositor de Chacao, Gustavo Duque y con miembros de la sociedad civil venezolana.
Se trata de un grupo con perfiles marcadamente distintos entre sí, lo que ofrece pistas sobre los múltiples intereses que atraviesan el acercamiento entre Washington y Caracas.
Brian Mast: el veterano con vínculos militares y proisraelíes
Republicano por el vigésimo primer distrito de Florida, Mast encabezó la delegación.
Antes de llegar al Congreso sirvió más de doce años en el Ejército estadounidense, donde se especializó en desactivación de explosivos dentro de unidades de operaciones especiales. Un artefacto explosivo improvisado en Afganistán le costó la pérdida de ambas piernas, lesión por la que recibió, entre otras condecoraciones, la Estrella de Bronce y el Corazón Púrpura. Tras su recuperación continuó vinculado a la seguridad nacional, primero en la Administración Nacional de Seguridad Nuclear y luego como especialista en explosivos del Departamento de Seguridad Nacional, antes de formarse en Harvard.
Mast es una de las voces más identificadas con el lobby proisraelí en el Congreso, cercano a AIPAC, y se ha ofrecido como voluntario junto a las Fuerzas de Defensa de Israel. Su perfil de seguridad y su experiencia en desactivación de explosivos y crimen transnacional lo sitúan como una figura natural para encabezar una agenda enfocada en cooperación antidrogas y fronteriza con Venezuela de acuerdo a los intereses de la actual administración
Randy Fine: el “Martillo Hebreo” con agenda de seguridad regional
Electo en abril de 2025 por el sexto distrito de Florida, Fine integra los comités de Asuntos Exteriores —con asiento en el subcomité sobre el Hemisferio Occidental— y de Educación y Fuerza Laboral. Empresario retirado del sector privado a los 40 años, tuvo una carrera previa en la legislatura estatal de Florida, donde presidió cinco comités y se destacó por posiciones firmes en inmigración y educación.
Es cercano también al Comité Estadounidense-Israelí de Asuntos Públicos (AIPAC, por sus siglas en inglés)
Como único republicano judío en la Legislatura de Florida en su momento, Fine lideró iniciativas de seguridad para comunidades judías y ha sido un defensor público de Netanyahu y de las operaciones militares israelíes en Gaza, Cisjordania y otros frentes. Su presencia en el subcomité del Hemisferio Occidental lo conecta directamente con la agenda venezolana, mientras que su cercanía con Israel adquiere una lectura adicional en el contexto actual: Caracas y Tel Aviv han retomado el contacto tras más de una década de relaciones rotas, luego de que el gobierno de Netanyahu haya enviado en semanas recientes una misión humanitaria a Venezuela tras los terremotos recientes y haya anunciado la intención de reestablecer relaciones con Caracas
¿Qué es AIPAC?
El Comité Estadounidense-Israelí de Asuntos Públicos (AIPAC, por sus siglas en inglés) es una de las organizaciones de cabildeo más influyentes de Estados Unidos. Fundado en 1963, su misión declarada es fortalecer la relación bilateral entre Washington y Tel Aviv mediante la movilización de apoyo político, financiero y legislativo a favor de Israel dentro del Congreso estadounidense. AIPAC opera a través de un comité de acción política afiliado que respalda a candidatos de ambos partidos alineados con su agenda, y despliega una amplia red de contactos con legisladores, asesores y financistas.
Su influencia se refleja en la capacidad de la organización para incidir en votaciones sobre ayuda militar a Israel, sanciones a actores regionales de Medio Oriente y nombramientos vinculados a política exterior. Mast y Fine figuran entre los legisladores republicanos identificados públicamente con posiciones cercanas a AIPAC, lo que añade una capa adicional de lectura a su presencia en Caracas, en momentos en que Venezuela e Israel retoman el contacto diplomático, algo que encaja en los intereses de Washington respecto a la nueva configuración de las relaciones exteriores de Venezuela.
Kat Cammack: la operadora política con experiencia en seguridad fronteriza
Representante del tercer distrito de Florida, Cammack construyó su carrera como jefa de gabinete y directora de campaña del excongresista Ted Yoho, con quien trabajó en un grupo de tarea contra la trata de personas en el norte de Florida. Antes de la política trabajó en banca y luego fundó su propia firma de consultoría en comunicación y marketing.
En el Congreso integra el Comité de Seguridad Nacional —como miembro destacado del subcomité de preparación y respuesta ante emergencias— y el Comité de Agricultura. Su trayectoria en temas de trata de personas y seguridad interior la vincula de forma directa con los objetivos declarados de la visita: fortalecer mecanismos de cooperación contra el crimen transnacional y el control fronterizo, ejes centrales de las reuniones sostenidas con el Ministerio de Defensa y la Sunad.
Jonathan Jackson: la voz demócrata y crítica de las sanciones
Hijo del reverendo Jesse Jackson, representa desde 2023 el primer distrito de Illinois. Antes de llegar al Congreso fue portavoz nacional de la Coalición Rainbow/PUSH y analista financiero, y acompañó desde joven a su padre en misiones de mediación internacional, incluida una visita a Venezuela en 2005 para reunirse con Hugo Chávez, en medio de la polémica generada por declaraciones del telepredicador Pat Robertson sobre el entonces mandatario venezolano.
Jackson es hoy uno de los legisladores demócratas más críticos de las sanciones económicas contra Venezuela. Este mismo mes firmó, junto a otros integrantes del bloque progresista del Congreso, una carta pidiendo el levantamiento de sanciones y el desbloqueo de activos venezolanos. Su presencia en la delegación introduce un matiz distinto al de sus colegas republicanos: mientras estos priorizan la cooperación en seguridad y defensa, Jackson representa un sector del Congreso que aboga por una relación económica menos punitiva con Caracas.
El trasfondo: seguridad, energía y una nueva pieza geopolítica
La visita se produce en medio de un proceso de acercamiento bilateral iniciado tras la llegada de Rodríguez al Ejecutivo, que ya ha recibido en Caracas al secretario de Energía, Chris Wright, y al secretario del Interior, Doug Burgum. En marzo, una delegación del Comité de Relaciones Exteriores del Senado había realizado una visita similar como parte de lo que ambos gobiernos han descrito como una “hoja de ruta” bilateral.
El movimiento diplomático coincide con nuevas señales sobre el proceso electoral venezolano: el presidente Donald Trump afirmó este viernes que el país aún “no está preparada” para elecciones, aunque reconoció avances, mientras la Asamblea Nacional y sectores de oposición anunciaron el inicio de conversaciones a partir del 1 de agosto sobre mecanismos democráticos, un proceso respaldado por Washington.
El factor Israel presente
La combinación de perfiles en la delegación —dos legisladores con fuertes vínculos con el lobby proisraelí, en un momento de reacercamiento entre Caracas y Tel Aviv tras la ayuda humanitaria israelí por los terremotos; una especialista en seguridad fronteriza y crimen organizado; y un demócrata crítico de las sanciones— sugiere que la agenda de Washington hacia Venezuela combina, al menos, tres capas de interés: seguridad y control migratorio, una eventual normalización con Israel que podría abrir espacio a inversión en minerales críticos y defensa, y un debate interno no resuelto sobre el futuro del régimen de sanciones.
El Escudo de las Américas y la posible reconfiguración de seguridad venezolana
La presencia de Mast y Fine, ambos identificados con posiciones cercanas a AIPAC, cobra un significado adicional al observarse en paralelo a una discusión más amplia que impulsa Estados Unidos en la región: el aumento del gasto en defensa a través de iniciativas como el Escudo de las Américas, lanzado por la administración Trump en marzo de 2026 con el objetivo declarado de coordinar esfuerzos militares y policiales contra organizaciones criminales transnacionales, particularmente los cárteles de la droga. Venezuela no forma parte directamente de este esquema, pero una eventual profundización de la cooperación bilateral en el marco de lo que ambos gobiernos han llamado “estabilización” podría derivar en una revisión de fondo de las capacidades de defensa del país.
Tras años de dependencia tecnológica de proveedores rusos, chinos e iraníes, Venezuela enfrentaría el reto de modernizar sus sistemas militares, de comunicaciones e inteligencia bajo estándares de interoperabilidad con Occidente, en particular con Estados Unidos y sus aliados, entre ellos Israel. En ese escenario, las empresas israelíes de defensa, ciberseguridad e inteligencia podrían encontrar una oportunidad estratégica: Israel cuenta con amplia experiencia en sistemas de vigilancia, protección fronteriza, guerra electrónica, análisis de datos y respuesta a amenazas híbridas, capacidades que resultarían relevantes para Venezuela tanto en la reconstrucción de sus instituciones de seguridad como en el combate a organizaciones armadas irregulares, como el ELN, que mantienen presencia en zonas fronterizas.
Bajo esta lectura, la visita de una delegación con dos legisladores cercanos al lobby proisraelí no sería solo un gesto político hacia el electorado judío-estadounidense o hacia Israel, sino también una posible señal temprana del interés de Washington en incorporar a sus aliados —empezando por Israel— a la reconstrucción del aparato de seguridad y defensa venezolano, en un contexto de competencia geopolítica con China, Rusia e Irán por la influencia sobre Caracas.
Un detalle clave es la ausencia de los representantes republicanos cubanoamericanos del sur de la Florida en la visita, es importante recordar que son un apoyo importante de la lider opositora Maria Corina Machado en Washington y son habituales sus pronunciamientos sobre Venezuela en contra del gobierno, sin embargo no fueron considerados para representar al Congreso de Estados Unidos en este encuentro.







