¿Cómo se repara un cable submarino y por qué es tan importante para Venezuela?

Conatel ha reportado que más de la mitad de los suscriptores de internet dependen de fibra óptica, lo que subraya la necesidad de contar con una infraestructura sólida. Imagen: iStock | Norimoto.

Guacamaya, 22 de julio de 2026. El pasado 24 de junio, Venezuela sufrió un doble evento sísmico de magnitudes 7,2 y 7,5 que no solo devastó infraestructuras en tierra, sino que quebró la principal arteria digital del país: el cable submarino South American Crossing (SAC). Esta ruptura, localizada exactamente a 1,8 kilómetros de la estación de Puerto Viejo, en Catia La Mar, redujo la capacidad de internet internacional en la nación a un crítico 50 %.

Aunque Cirion Technologies, propietaria del cableado afectado, logró estabilizar el anillo de conectividad de Caracas en apenas 48 horas y recuperó progresivamente servicios críticos en hospitales y bancos, el desperfecto ha generado intermitencias por semanas.

No obstante, la llegada del buque especializado Wave Sentinel este lunes marcó el inicio de una operación de ingeniería de alta complejidad para el restablecimiento completo de la conectividad.

¿Cómo Cirion repara la red en las profundidades?

La reparación del cable submarino, necesaria para devolverles integralmente a los venezolanos su ventana al mundo, no es una tarea sencilla. La labor implica trabajar con filamentos de fibra óptica del grosor de un cabello humano a profundidades abisales. Esto puede extenderse por días o semanas, aunque la estimación inicial en el caso del SAC es de 15 días.

El proceso inició con el descenso de un robot submarino (ROV) desde el Wave Sentinel, el cual identificó los dos extremos del cable roto en el lecho marino. Una vez recuperados los extremos a la superficie, los ingenieros deben trabajar en un laboratorio libre de polvo dentro del buque para realizar una fusión láser de la fibra, para unir los hilos de vidrio mediante calor extremo.

Buque Wave Sentinel, especializado en mantenimiento de cables submarinos. Fotografía: Tomislav Raymondi

Finalmente, la zona del empalme se protege con una armadura hermética de acero capaz de resistir la presión del agua antes de ser depositada nuevamente en el fondo. Curiosamente, estos cables no se anclan al fondo marino en zonas profundas; su propio peso y la calma de las zonas abisales son suficientes para mantenerlos estables.

La empresa Cirion Technologies, responsable del cable afectado, logró agilizar las gestiones de reparación mediante su participación en cooperativas globales de mantenimiento, lo que le permitió asegurar la prioridad de un buque especializado en tiempo récord.

Además, la coordinación con Conatel fue fundamental para reducir los trámites aduaneros y permisos gubernamentales, que habitualmente toman 45 días, a solo 14 días. 

Soluciones de emergencia: Satélites y redes mesh al rescate

Ante el colapso del sistema tradicional, diversas empresas impulsaron soluciones coyunturales, especialmente en el litoral central.

Movistar Venezuela, en alianza con Starlink, activó un servicio gratuito de SMS vía satélite para que clientes en La Guaira pudieran comunicarse sin depender de las antenas terrestres caídas. Por su parte, Digitel incorporó conectividad de órbita baja para fortalecer sus estaciones base, mientras que la empresa Fibex instaló puntos de acceso Wi-Fi gratuitos en zonas de desastre.

En el ámbito tecnológico, surgieron alternativas como la aplicación Bitchat y el proyecto venezolano Guacamaya, que utilizan redes mesh (malla) vía Bluetooth para permitir el envío de mensajes cortos entre dispositivos cercanos sin necesidad de internet.

El mapa submarino de Venezuela y sus proveedores

El mapa de la conectividad internacional de Venezuela se define por una red de cinco sistemas principales de cables submarinos que aterrizan en 15 puntos estratégicos a lo largo de su costa caribeña. Esta infraestructura es la columna vertebral que mueve el 99% del tráfico de datos del país, lo que supera ampliamente la capacidad de las conexiones satelitales.

El SAC, que es operado conjuntamente por Cirion Technologies (quien posee tres pares de fibras) y Sparkle (propietario de un par de fibras), es el más relevante para el tráfico saliente hacia Estados Unidos y también hacia otros países sudamericanos. El país también cuenta con sistemas activos como el ALBA-1 (Cantv y Transbit), ARCOS (multipropietarios), GlobeNet (V.Tel) y Venezuelan Festoon (Cantv).

Los cinco cables submarinos conectados a Venezuela y sus puntos de aterrizaje . Imagen: Captura Submarine Cable Map

La distribución geográfica de estos cables muestra una alta concentración de puntos de aterrizaje en La Guaira; específicamente, en el caso de cuatro de los cinco tendidos de fibra óptica mencionados. Esta centralización crea “puntos únicos de falla” (SPOF), lo que implica que un único evento geológico puede comprometer no solo la conectividad nacional, sino incluso distintos sistemas internacionales simultáneamente.

La redundancia de este mapa es de 1.5 puntos, según datos de Submarine Cable Map, lo que significa que el país depende críticamente de que estos pocos tendidos funcionen sin interrupciones para mantener su economía digital y servicios básicos como la banca y la salud.

El contexto digital y las oportunidades de mejora

Antes del desastre, el sector de telecomunicaciones en Venezuela mostraba un crecimiento sostenido, aunque con brechas regionales marcadas. Según estimaciones de Conatel al segundo trimestre de 2025, la penetración de usuarios de internet alcanzó el 75,23 %  No obstante, otros informes como el de DataReportal o el State Global Research sitúan la penetración entre un 61,6 % y un 78 %, respectivamente, al 2026. 

En cuanto a la velocidad, el país también ha experimentado una mejora significativa. La velocidad promedio en redes fijas alcanzó los 96 Mbps, según el informe SpeedTest 2025, lo que posiciona al país en el puesto 65 del ranking mundial. La conexión móvil mediana se sitúa en 25,42 Mbps, reflejando un crecimiento del 86 % en un solo año.

La fibra óptica, por su parte, se ha consolidado como la tecnología dominante, al abarcar ya el 51,32 % de los suscriptores tradicionales. Sin embargo, la interrupción del SAC demostró que la modernización debe ir de la mano con una mayor estabilidad estructural.

Las oportunidades de mejora para el servicio pasan por descentralizar los puntos de aterrizaje de cables hacia otras costas y fomentar la inversión en enlaces terrestres transfronterizos. La modernización de los marcos regulatorios y la adopción de tecnologías híbridas (satelital-fibra) permitirán que, ante futuros desastres naturales, el impacto en la economía digital dure horas y no semanas.

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